Montoro mentía o ignoraba. El Gobierno, detrás del golpe separatista de Puigdemot

El gobierno de Mariano Rajoy se está destacando sólo por recaudar impuestos y socavar la unidad y soberanía de España. La última prueba de esto la ofrece el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Hoy, sus categóricas declaraciones en la Comisión de Hacienda del pasado 31 de agosto, afirmando que no había salido de las arcas públicas ni un euro para perpetrar la secesión de Cataluña, caen en saco roto gracias a un informe de la Guardia Civil.

Según éste, el 25 de agosto el exconsejero Jordi Turull envía al expresidente de la Generalidad, Oriol Junqueras, una carta en la que solicita una partida extraordinaria de 3,43 millones para una campaña de contenido cívico, que finalmente se trató de la campaña para promover el 1-O. También consta en poder de la Guardia Civil un correo remitido por el hombre de confianza de Junqueras, Pere Aragonés, a su equipo en el que señala que “Presidencia nos pide acelerar” esa partida.

Así, el 29 de agosto, 48 horas antes de la declaración de Montoro en el Congreso, la Generalidad aprobó “a propuesta del vicepresidente” habilitar 3,43 millones del fondo de contingencia con el objetivo de financiar “publicidad, difusión y campañas institucionales”.

Montoro no fue el único. En la primera sesión de control al Gobierno de este año, el líder de Ciudadanos preguntó al presiente si se utilizó el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) para financiar el referéndum. Y si finalmente se demostraba esto como cierto quién iba a dimitir de su Ejecutivo. Mariano Rajoy se molestó y mucho con esta pregunta del político centrista. “Ni un solo euro”, proclamó y, de paso, le aconsejó que no se equivocara de adversario.