Millennium. Abusos sexuales y compra-venta de favores en la Academia Sueca

La Academia Sueca, que otorga anualmente el Premio Nobel de Literatura y que se encuentra sumida en un escándalo de filtraciones y supuestos abusos sexuales, ha informado de la renuncia de otro de sus miembros, la escritora Sara Stridsberg.

El pasado miércoles, el presidente de la Fundación Nobel, Carl-Henrik Heldin, confirmó a la televisión pública SVT que la Academia Sueca estudiaba la posibilidad de no conceder el Nobel de Literatura este año por el escándalo de filtraciones y supuestos abusos sexuales que ha creado una crisis en la institución con la salida, hasta ahora, de seis miembros.

El escándalo estalló en noviembre, cuando el diario Dagens Nyheter publicó la denuncia anónima de 18 mujeres contra el dramaturgo Jean-Claude Arnault por abusos y vejaciones sexuales. Arnault está muy vinculado a la academia a través de su club literario y es esposo de una de sus miembros, Katarina Frostenson.

La academia encargó una auditoría sobre sus relaciones con la institución. El informe descartó que Arnault influyera en decisiones sobre premios y ayudas, aunque el apoyo económico recibido incumple las reglas de imparcialidad al ser su esposa copropietaria de la sociedad que controla el club; y confirmó que la confidencialidad sobre el ganador del Nobel fue violada en varias ocasiones.

Las renuncias a la Academia Sueca son simbólicas y solo se traducen en no participar en votaciones y actividades, ya que la pertenencia a la institución es de por vida y solo se eligen nuevos miembros cuando muere alguno. Las últimas salidas han dejado a la academia con solo 10 de 18 asientos ocupados, dos menos de los necesarios para elegir nuevos miembros y tomar decisiones, como las relativas al Nobel.