Marta Rovira: Nada es como lo cuentan. Esta tiene más cara que un buey enfermo de paperas.

Las negaciones de Marta Rovira. Vuelven a utilizar la patraña, y el engaño, son absolutamente unos trileros de la política. Son capaces de decir una cosa y la contraria en el segundo siguiente. Y si no nos creen, vean algunas de las perlas que dijo ayer en una entrevista en la  Cadena Ser.

Rovira, manifestó quejosa, con esa cara de no haber roto un plato, que todo lo que dicen se malinterpreta, que su partido no ha tomado decisiones unilaterales, de hecho “la vía unilateral no existe”, es un invento patentado por el Estado Español.  ¿Cómo se quedan?

Tampoco dijo quien era el que había amenazado con muertos si proclamaban la DUI, ya que el gobierno de Rajoy iba a lanzar al ejercito con montones de muertos por la calle. Ayer en la Ser, no supo, o no quiso decir quien era el autor de esas amenazas, y manifestó que se lo tendrían que preguntar a Puigdemont; que ese es más mentiroso que yo. (Esto último es nota de la redacción.)

Manifestó Rovira que no cree que haya cometido ningún acto ilegal, estábamos respetando el reglamento del Parlamento. (Como sabrán todos muy por encima de la Constitución y el resto de las leyes).

Lo único que dijo sensato la mosquita muerta es que  para que les dejan presentarse a las elecciones hablando de independencia y luego no les dejan aplicar su programa electoral. Sí señora, ahí lo has clavado. Estos pusilánimes que nos gobiernan, jamás deberían dejaros presentar a ninguna convocatoria electoral con un programa que pretenda dinamitar la sagrada unidad nacional.

Pero por fin, al final de la entrevista, vuelve a asomar la patita por debajo de la puerta y manifiesta…  “Si nuestro partido gana las elecciones el 21 D. No va a pedir permiso para implementar la república”, está se hará efectiva “en función del mandato democrático de las urnas” y sin entrar en aclarar si abandona la Vía unilateral, recalca que “no pediremos permiso para implementar la república ¿¿?¿?¿?¿?

Para este viaje no necesitábamos alforjas Marianito.