Mafia catalana.Se preparan acciones legales contra lo sucedido ayer en Lledoners

Pablo Escobar edificó su propia cárcel para poder seguir con el negocio desde ella. Junqueras no lo ha necesitado; el Estado le ha situado en una posición en la que puede recibir con absoluta liberalidad a sus invitados. Ayer, mientras el Gobierno se mantenía a la expectativa y negaba participación alguna en el akelarre (da lo mismo, se beneficiará de él), partidos del arco extraparlamentario estudiaban la forma de poder sentar presentar acciones judiciales contra los participantes del mismo, Junqueras y, sobre todo, Iglesias. Ahora dirán que son los mismos de siempre y, ciertamente, es así: son los que han conseguido que alguno de los golpistas ingrese en prisión y otros hayan decidido tomar las de Villadiego. Unos fascistas.

Pues base parece existir. En la más rancia tradición mafiosa, coaccionar a un juez es el sumun del control de la corrupción sistémica de las instituciones. Si puedes atornillar las diferentes instituciones como par que un juez olvide la ley y acepte que toda ley es la tuya, puedes considerarte todo un capo. Y en eso están Iglesias y Sánchez. Todo el aparato del sistema se ha puesto ya a trabajar para decirnos que Junqueras no es un criminal y que nadie debería estar cautivo por sus ideas. No nos cansaremos de decirlo porque no se cansarán de repetirlo hasta hacerlo pasar por bueno: Junqueras y el resto de golpistas no están en la cárcel por sus ideas. Están en la cárcel por incumplir la ley.

El pueblo, agradecido, sabrá premiar al que consiga meter en la trena al coletas con su amigo Junqueras.