Los tuits de Reverte y las ideas de Carrero Blanco

CARRERO BLANCO

Dice Pérez Reverte: “Ayer me dijeron algo que, reformulado, tal vez resume y/o explica los últimos 500 años de nuestra historia: España es un Titanic con capitanes incompetentes y pasajeros aplaudiendo y haciéndose selfies con el iceberg.”

Sigue diciendo Pérez Reverte: “A veces me pregunto si realmente el Estado español merece sobrevivir a sus propios complejos, contradicciones e incompetencia, o en realidad lo que merece es irse directamente al carajo. Y no me gusta nada la respuesta que se me ocurre. Ojalá ustedes tengan otra mejor.”

Y termina diciendo Pérez Reverte: “Washington Post, The Times, Le Monde, cuestionando la democracia española. Más que el problema catalán, lo que me aterra es la incompetencia de este Gobierno de mediocres ineptos. Su incapacidad para desmontar en el extranjero la campaña de desprestigio contra el Estado español.”

Carrero Blanco decía en 1.946: “España tiene cuatro adversarios: el comunismo; la masonería, que la quiere anticatólica y dócil instrumento de la nación que tenga el máximo predicamento de la secta; el capitalismo;  y, por último, la necedad de un gran sector de sus clases elevadas, que inconscientemente son manejadas por los enemigos de España y que son incapaces de cumplir ni siquiera lo mínimo a que están obligadas por los títulos y nombres que ostentan, que es ser patriotas y dar buen ejemplo a los demás”.

Posiblemente Reverte y Carrero estén bastante de acuerdo pero nos tememos que Reverte nunca tendría los cojones, esos de los que presume,  para reconocerlo lo que convierte a Reverte en uno de esos que,  por su clase elevada, no económica sino de reconocimiento intelectual más o menos merecido, es incapaz de cumplir ni siquiera lo mínimo a que está obligado por sus circunstancias. O Reverte se moja y toma partido, aunque se queme, o hablar por hablar es tontería.

Por cierto, España no es el Titanic. Es la Pinta, la Niña y la Santa María. Lo soporta todo con un gran pueblo cuando hay buen Señor.  El problema está siempre en sus señores,  hoy esa clase elevada incapaz de cumplir ni siquiera lo mínimo a que está obligada.

 

1 Comentario

  1. El Almirante Carrero Blanco demostró con estas palabras saber lo que podíamos esperar de nuestra clase dirigente, salvo alguna honrosa excepción: ABSOLUTAMENTE NADA.

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