Los Tous expulsados de la Fundación Tous

Recordamos perfectamente el debate que se abrió con el tema de los Tous.

Estos ricachones había demostrado sus simpatías y preferencias por la causa independentista,  hasta que descubrieron que la gente hasta la coronilla del tema catalán, durante todo el puñetero día, decidió que no querían comprar ositos, que para osito ya había bastante con Junqueras en prisión, y que harían el boicot a la marca de Joyería.

Tras eso, obviamente, como la pela es la pela decidieron en la familia Tous intentar parar el golpe, para eso se plantearon sacar de la fundación a la Rahola, y a la mujer de Puigdemont, y así se pensaban lavarse la carita, pero en esta ocasión fueron muy criticados desde ambos lados del conflicto. Tanto los indepes, les afearon el paso atrás como los unionistas dejaron de hacer “el oso”.  El resultado final ha sido: que  quien se marcha es la familia de joyeros manresanos, y no lo hace por voluntad propia, se marchan de la Fundación Rosa Oriol, porque el patronato, irritado por la deriva unionista impuesta por la familia, ha decidido que renueva los cargos y por lo tanto, puertas afuera, no siguen en la Fundación,  han echado a Pilar Rahola, a Helena Rakòsnik y a tous los Tous.  Así acaban meses de tensiones provocadas en torno a la familia que hace las joyas del osito. Meses en los que Rosa Tous, ha estado muy pegadita a la Casa Real, y a la casa de Alba.

Cambian el nombre incluso a la Fundación que pasa a denominarse Fundación Convento Santa Clara,  y en ella seguirá por supuesto la monja argentina de infausto recuerdo, Lucía Caram, la sor independentista que seguirá intentando ganarse el cielo con proyectos solidarios, mientras se gana el infierno con la división de una patria, que obviamente no es la suya (ni la española, ni la catalana en el caso de que lo fuera).

Y los Tous seguirán nadando a dos aguas, a pesar de que les han echado de su propia fundación, y les han cambiado el nombre, seguirán colaborando con la nueva fundación de la boluda monjita, esperando que el resto de los españoles lo financiemos, una vez se nos haya olvidado, y luego ya volverán a formar parte cuando se calmen las aguas, junto a la Rahola y a la Bruja Rumana.