Los pueblos van donde los llevan. Si el mejor de los pastores del pueblo español es el PP, España está perdida

Los pueblos van donde los llevan. Si el mejor de los pastores del pueblo español es el PP, España está perdida.

España no es una foto. O si, en cada instante, lo es, es una foto que va cambiando. La mayoría de los españoles no piensa igual que lo que pensaba la mayoría de españoles hace unos años. No lo hacen los catalanes. No lo hacen los vascos, los gallegos… Tampoco los murcianos o los extremeños.

En su libro Grandes Reyes Españoles de la Edad Media José Antonio Vaca de Osma escribe una gran, una profunda verdad: “los pueblos van allá donde los llevan”. La democracia es una competencia cruel por llevar al pueblo donde cada propuesta política quiere conducirlo. ¿Dónde llevan al pueblo español las ideas políticas presentes en el panorama político actual? ¿Qué ideas son? ¿Qué escucha el pueblo español?

El poder de los medios de comunicación es inmenso en una democracia de opinión pública y/o publicada. No es el pueblo quien determina lo que deben defender los medios de comunicación, sino éstos los que establecen el discurso de valores aceptable y predominante en cada momento por y para el pueblo. ¿Dónde llevan al pueblo español los valores que se expanden desde los medios de comunicación masivos, las televisiones?

Con estas dos variables, propuesta políticas presentes en la vida política española y medios de comunicación masivos con influencia social, el rumbo actual del pueblo español es terrorífico. La primera de las variables la integran Podemos, PSOE, Ciudadanos, PP y distintos separatismos. La segunda variable la forman la Sexta, la Cuatro, la 1 y televisiones separatistas en Cataluña, Vascongadas y quizá alguna autonomía más.

Lo cierto es que, con estas variables, lo misterioso es que aún exista una muy importante parte del pueblo español con flecos de pensamiento ideológicamente refractarios al discurso de valores imperante. La reacción a favor de España en Cataluña de una muy significativa parte de los catalanes es un misterio. Un misterio que quizá nadie esperaba, ni deseaba. Probablemente, ni lo uno ni lo otro, tampoco el PP, lo que es demoledor. Quizá sólo lo deseara Ciudadanos.

Con lo último que hemos señalado cabe deducir que entre los factores de las variables que hemos expuesto sólo se salva, más o menos y de cuando en vez, Ciudadanos, un partido de un patriotismo mucho más evidente, mucho más veraz, que el del Partido Popular. Todos los demás factores señalan un rumbo lamentable.

¿Qué hay frente a todo este panorama de medios de comunicación y partidos políticos, salvado el matiz de Ciudadanos? Vox, Libertad Digital, Intereconomía, Okdiario, Periodista Digital, La razón, ABC, algunos gritos en el desierto y una exigua y muchas veces ridícula extrema derecha filtrada de nazismo que es mejor, mientras sea así, ni menearla.

Si los pueblos van donde los llevan y el panorama que hemos descrito se acerca bastante a la verdad, ni siquiera hace falta que sea absolutamente cierto, la futura foto del pueblo español se intuye francamente triste.

La única forma de alterar el futuro que razonablemente se adivina es intentar cambiar los factores de las dos variables citadas. Hay que introducir algún factor nuevo en el tablero de juego. Dando por perdidos, para un rumbo satisfactorio, a la izquierda y al separatismo, se hace imprescindible rescatar la derecha y construir una alternativa a la derecha del PP, en forma de partido político, como nuevo factor con capacidad de intervención en la foto del futuro. Un nuevo factor que debe a su vez promover el desarrollo de medios de comunicación afines. Esta es la batalla lógica e inmediata en la eterna guerra de valores. Si el pueblo de derechas sigue apoyando y dejándose pastorear por el PP, el futuro de España y de todos los españoles, incluidos separatistas e izquierdistas, está perdido.

2 Comentarios

  1. Hablas de derecha (cosa extraña en una persona que fue falangista hasta ayer). Pero, ¿Qué derecha? ¿La derecha liberal-capitalista? ¿La derecha conservadora carente de sentido social? ¿La derecha sin principios ni moral? ¿La derecha que confunde patriotismo con nacionalismo? ¿La derecha burguesa cobarde y acomodaticia? ¿La derecha de intereses? Porque eso y no otra cosa ha sido históricamente la derecha en España desde el s. XIX, partiendo del partido moderado (que no era si no la derecha del liberalismo) hasta el actual PP o su escisión Vox. Si esa es la solución apaga y vámonos.

    Cuestión distinta es tratar de crear algo nuevo, con el nombre de derecha que aspire a ser:

    -Católica, enraizada en lo más profundo del ser español que es católico desde el 589 d. C. Sin las raíces católicas de España no se puede construir nada serio y real. Que defienda la vida desde la concepción hasta el fin natural sin pactos ni componendas. Y por supuesto la familia, célula básica de la sociedad, frente a ataques como el divorcio o el «matrimonio homosexual», aun cuando se le llame «unión civil».

    -Patriótica y nacional (que no nacionalista), que defienda la unidad nacional frente a los separatismos de toda laya que tratan de destruir la patria española y que tenga en cuenta que antes que la constitución o la democracia está España, su unidad, su identidad, su soberanía y su independencia, buscando en todo momento que vuelva a ser grande como en sus mejores tiempos.

    -Tradicional, que hunda su ideario en lo más tradicional de la política española y tenga en cuenta la idiosincrasia tradicional de España como pueblo.

    -Social, que busque la justicia social como meta ineludible de gobierno y el bien común.

    -Cultural, que se enfrente a la Kultureta hoy dominada por la izquierda y que defienda la libertad educativa para los padres.

    -Representativa, que busque la representación política real de la sociedad española a través de las organizaciones naturales y los cuerpos sociales intermedios y sea, por ello, verdaderamente democrática.

    Pero para ello no haría falta crear nada, existe un movimiento político-social que lleva defendiendo esto mismo va para dos siglos, que es el Tradicionalismo, la auténtica derecha (si queremos llamarlo así, aunque nunca se ha tenido como tal) que se ha mantenido incólume en sus principios contra viento y marea y que, éste sí, sería la salvación de España.

    • Godie:
      Te agradezco tu comentario. Está bien argumentado. Me voy a permitir remitirte al Manifiesto de El Muro. Lo tienes en la cabecera de la web. Ahí explicamos cual es la Nueva Derecha de la que hablamos. Verás que coincide bastante con tus planteamientos pero, desde luego, no del todo.
      ¿Es el tradicionalismo una posibilidad? Creo que se puede afirmar que el tradicionalismo no ha sabido articularse políticamente de forma eficaz. Es casi una obviedad. ¿Puede hacerlo? Yo, lo dudo. Por lo demás, he tenido muchos amigos tradicionalistas y nunca han sabido concretarme bien sus planteamientos. Con lo que he podido leer y estudiar sobre el tradicionalismo me sucede lo mismo. Con respecto a Franco, hay posiciones tradicionalistas que me disgustan profundamente.
      Algo muy parecido puede decirse del falangismo que, como veo que sabes, conozco bien. ¿Es creible, de verdad, afirmar que el falangismo no era una idea adscrita en sus valores a la derecha? Es un debate que ya, o por lo menos ahora, no importa.
      Unos cuantos creemos que hay que ir construyendo, con toda humildad, algo nuevo, no por nuevo (el «antinovismo» lo comparto con el tradicionalismo cada vez más), sino por fracaso evidente de lo que hay y por algunas discrepancias sustanciales con las opciones políticas presentes en todo el espectro político de la derecha.
      Sólo somos un pequeño grano de arena en ese camino que creemos que, desgracidamente, hay que andar. Como alguien que se ha dejado media vida siendo falangista, me hubiera gustado que no fuera asi pero…

Comentarios cerrados.