Los nudos gordianos de Pedro Sánchez. Por Juan Manuel Pozuelo.

Pedro Sánchez no es Alejandro Magno, pero casi. Del macedonio, Sánchez ha aprendido que las cosas hay que hacerlas cuanto antes, porque el mundo es de los audaces y él es un tipo audaz. Nada de zarandajas, de estudiar si el cabo por balso o por chicote, si la lazada simple o la doble…Tajo. Tajo, tajo y a otra cosa, que no hay tiempo que perder; solo tenemos dos años de gobierno (ja ja ja…veremos). Del de Pela ha heredado un desmesurado afán por la inmortalidad, por pasar a la Historia como el hombre más brillante de su tiempo. Además, es guapo y alto. Tiene muchos puntos a su favor. No se conquista medio mundo sin pisar algunos jardines y, Pedro, está dispuesto a pisarlos todos si es necesario. Pero para entender a Pedro “el rojo” debemos meternos un poco en su pellejo de genio estratega.

Necesito que los podemitas dejen sus poluciones nocturnas pensando en el líder Pablo Iglesias. Tengo que atacar directamente la exhumación de los restos del “dictador asesino” y las gayolas de la izquierda me tendrán por referente. Esta simple genialidad me puede acercar ya a los cien escaños en las próximas elecciones.

Las mujeres. ¡Ah, las mujeres! Tan ricas, tan macizas. Tengo que conseguir que vuelvan al seno del PSOE. Soy guapo pero ya no quieren machirulos. Mirad lo que ha pasado en Pamplona con la que se cepilló a cinco. La que se ha liado con el voto particular de un juez fascista solo por no hacer las cosas bien. Con lo fácil que hubiese sido firmar antes del bukake un papelito (Nota: hay que desarrollar la aplicación que nos forramos con la idea). –Chati, ponme un nexpreso-. ¡Eso es: Consentimiento Expreso! ¡Cojonudo! Las feministas van a mojar las bragas con la ocurrencia. Esto son otros ocho o nueve escaños, por lo menos.

Otro asunto candente en esta España mía son las pensiones. Demasiados viejos y pocos cotizantes. Muchos gastos. Que me llamen Menguele si quieren, pero terminarán por darme la razón. Y casi todos son de derechas, los jodíos. Se ve que se llega a una edad que estás hasta los huevos de compartir lo tuyo con los demás. Le ha pasado hasta a Felipe. Cualquiera le saca ahora del yate. Eutanasia. Lo veo. Es la solución definitiva. Y los vagos que llevan años ocupando la cama de un hospital, “palante”. Tiene un punto de genialidad esta ocurrencia mía porque con esto, además, resto efectivos a la derecha. A ver quién os va a votar ahora, je, je. Y, si lo hacemos ahora, podemos incrementar el número de nuestros votantes con los negros de las pateras. En dos años, todos nacionalizados y con permiso para votar(nos). Me voy a quedar con los de Salvini y con los de Ángela. Me van a venir de pm. Creo que ya estoy rozando cifras de la absoluta pero, por si acaso…

Reforma constitucional. Que si no tenemos mayoría en el Congreso, que si tampoco en el Senado, que si no están las cosas para referéndums. ¡A mamarla! Reforma de género. Que la RAE se ponga a estudiar las palabras de la Carta Magna para ver a cuántas le atizamos una x. Con eso los bujarras se tatúan mi cara en el culo y, los trans, en lo que sea que tengan en lugar de culo. Mayoría absoluta en dos años, Mariano, ¡toma castaña!

Soy grande, soy cojonudo, soy magno. ¿Y por qué no próximo jefe de Estado? Hay que hablar con Corina, hay que precipitar la caída…