Los medios sociales se hacen Eco de la última de Rufián. El Feminista de salón

Rufián es un habitual del postureo, todo aquello que sea políticamente correcto forma parte de su vestuario. Todo en él es impostado, todo en él es artificio. Rufián es un tiparraco que siempre debe tener un espejo cerca, porque necesita saber que tal imagen está dando. Podemos imaginarle en una entrevista diciéndole al cámara… sácame desde la izquierda, que el otro no es mi mejor lado.

Rufián es el típico “Perejil de todas las salsas”, que le gustaría ser la novia en la boda y el muerto en el entierro. Y por eso ahora en su última escenificación lleva una temporada disfrazado de feminista. Rufián se ha mostrado reiteradamente como feminista, pero no un feminista cualquiera… no, que va; Rufián es el mayor de los feministas, la Eva del feminismo, que comió la manzana no como gesto de rebeldía contra Dios, no, porque él también es Dios, y la manzana… y el gusano de la manzana. En fín… es Rufián.
Este feminista, que manda huevos, (como dijera el ínclito) se llama Rufián, y ya es delito, cuando un Rufián es el que vive de las féminas, este Rufián es feminista.
Y ahora ha sido desenmascarado en los medios por una ciudadana que le deja con el culo al aire, al darle como se dice ahora un “zasca” de primera división.
Pongamos a nuestros lectores en situación: El amiguito de Rufián, Oriol Junqueras, se encuentra en prisión como todos sabemos; Rufián recordando el mandato bíblico de visitar a los presos decide hacerlo, pero antes le envía una misiva que se publica, (vamos que la publica él para quedar como un crack de la historiografía independentista, la carta… dice así:

“Oriol, ¿Cómo estás?, El sábado voy a verte. Por aquí todo sigue igual, Dicen que nos ganan, Y nosotros tenemos la autoridad de Macià, la valentía de Companys, la visión de Maragall, la humanidad de Joan Tardà, la conciencia de David Fernández, la luz de Cuixart y la rebeldía de Albano Dante. Tenemos un 1 y 3 de Octubre eternos, Tenemos el recuerdo en la piel del cuero de sus porras. (¿?). Tenemos la determinación de perderlo todo, por ganarlo todo».

(Perdón por las interrogaciones entre paréntesis, esas no eran de la carta, sino de esta redacción, pero no nos hemos podido reprimir).

Pues a lo que vamos, que ha habido una tal Ares Cases Castellet, que le sale al paso en Twitter, y le recuerda que: “si las mujeres parece que nunca pintan ni aportan nada (0 referencias en toda la carta), Ven a hablarme luego de República feminista, ven…ven.”
Menudo rijostio te han dado Rufián, te han dejado loco, o loca… o … lo que seas en este momento.