Los jueces alemanes necesitan muertos sobre la mesa para dictar rebelión

La Audiencia Territorial de Schleswig-Holstein, en Alemania, ha descartado el delito de rebelión en la petición de extradición a España del expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont y lo ha dejado en libertad bajo fianza de 75.000 euros mientras estudia la entrega. A juicio del tribunal alemán, el delito que podría ser equiparable en Alemania, el de «alta traición», no puede aplicarse porque no se cumple el requisito de la «violencia», un punto de vista que ha sido central en la investigación en España del proceso independentista catalán y en la argumentación del Tribunal Supremo.

Las consecuencias de esta decisión de la justicia alemana son trascendentales, por la diferencia de ser juzgado finalmente en España por rebelión, que conlleva penas de hasta 25 años de prisión, o tan solo por malversación, con penas de ocho años, además de provocar una evidente diferencia con los líderes secesionistas que están en prisión en España. Es decir, parte del antiguo Govern, incluido el vicepresidente Oriol Junqueras, así como los ‘Jordis’, podrían ser juzgados por rebelión, pero no el expresidente de ese Govern, a quien el juez del Supremo considera principal responsable.

Sí acepta el delito de malversación que también le imputa la justicia española, por lo que el proceso de extradición sigue adelante y el expresidente catalán esperará la decisión sobre su extradición, con la prohibición de salir de Alemania y la obligación de comparecer semanalmente como medidas cautelares.

Los jueces alemanes rechazan además que Puigdemont pueda ser víctima de persecución política en España, tal y como ha esgrimido la defensa para socavar la solicitud de extradición.