Los golpistas del Procés acusan del atentado yihadista del 17A al CNI

Los ex miembros del Gobierno de la Generalidad, Oriol Junqueras, Jordi Turull, Raül Romeva, Joaquim Forn, Josep Rull y Dolors Bassa, la expresidenta del Parlamento de Cataluña, Carme Forcadell, el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, y el expresidente de la ANC, Jordi Sánchez, todos ellos encarcelados, firman este jueves una carta en la que critican al Estado por su “falta de colaboración” con la Generalidad durante los atentados sufridos en Cataluña el 17 de agosto de 2017.

La misiva, publicada en el diario ‘Ara’ bajo el título ‘No tenim por’, critica además “la estrecha relación entre el imán de Ripoll, el líder ideológico del atentado, y el CNI”, y defiende que con los atentados se hizo evidente que Cataluña “tenía una policía equiparable a los mejores cuerpos policiales del mundo”.

En su demencial estrategia de dispersión de mierda e internalización del inexistente problema catalán (inexistente por no haber sustrato real para la reclamación que hace el nacionalismo) lo que toca ahora es hablar de confabulación entre las células yihadistas en Cataluña y el CNI. Semejante patraña sube al marcador no porque sea creíble o porque tenga alguna base indiciaria que pudiese ser tomada por veraz sino por el interés de la demanda de cara a terceros. Mañana, ante cualquier actuación de uno de los próximos gobiernos españoles, algún país europeo o extra comunitario podrá decir que desde España, sus servicios de inteligencia, perpetraban atentados contra la población civil, lo que evidenciaría una falta de democracia y una quiebra del Estado de derecho. No son tontos nuestros golpistas, aunque lo parezca. Por eso se hace urgente que partidos como los que han puesto a estos en la situación de acusar de esta vileza no puedan ocupar escaños en el Parlamento nacional. Y habrá que apoyar cualquier iniciativa en este sentido. Por supervivencia y por higiene política.