Los flecos del acuerdo económico PSOE-Podemos

A estas alturas de la mañana ya sabremos todos las medidas que contempla ese acuerdo de legislatura que, en un momento de ahogo del Ejecutivo, viene a proporcionar un balón de oxígeno a Sánchez para concluir la legislatura. Las líneas básicas, al menos. Todas las medidas son buenas y benefician a los trabajadores españoles, a los no trabajadores españoles y a los trabajadores y no trabajadores extranjeros. Son medidas universales, como la estulticia e incapacidad de los dos socios firmantes. Pero, dicho esto, presentan un par de aspectos que tiene el tufo político de la izquierda hunde naciones:

En el plano de las medidas, las vendidas para favorecer la igualdad de género son una verdadera ensalada de estupideces. Elevar el permiso de paternidad al de maternidad y que sean intransferibles será, seguramente, porque Pablo Iglesias piensa amantar a sus propios hijos. En una verdadera política socialista de igualdad de género se debería haber propuesto que el permiso de paternidad sea el primero en tomarse y, una vez concluido éste, sea la madre la que tome sus días para la recuperación. Adelantar la incorporación de la mujer al puesto de trabajo es lo realmente progresista, aunque lo haga llena de puntos en los bajos.

El siguiente fleco es la financiación de todas estas medidas. En cualquier otro Estado no tendría mayor problema porque se haría a costa de eliminar competencias a la Administración autonómica, cerrar parlamentos regionales y rebajar el número de policías periféricas a cargo de los PGE. Las pensiones de las personas que construyeron esta democracia no pueden valer menos que un par de autonomías desleales. El problema es que esto ni se plantea. Las medidas económicas de PSOE-Podemos, Podemos-PSOE (tanto monta), son contra el bolsillo de los españoles, ahora sí, exclusivamente del bolsillo de los trabajadores españoles. Así que la universalidad de sus mediadas van a caer como un latigazo más en los cansados lomos de los contribuyentes. Dejen de ayudarnos tanto, señores de la izquierda, la ultra izquierda y la ultra, ultra izquierda.