Los Comités de Defensa de la República, incrementan sus acciones violentas

No es la primera vez que aquellos que constituyen el sector más radical de las Cup, lo denominados Comités de Defensa de la República, CDR han sido los protagonistas de agresiones; estas agresiones que hace unos años se dirigían en gran parte hacia los independentistas de la entonces denominada Convergencia y Unión, ahora una vez superado este paso, puesto que ya forman parte del mismo bloque, ahora es cuando realizan sus particulares noches de los cuchillos largos.
Durante el fin de semana varias personas han sido agredidas de manera salvaje, al grito de fuera fascistas de nuestros barrios, pero la agresión más llamativa ha sido la que se ha producido, cuando pretendían tomar las calles a lomos de sus bicicletas; ha sido entonces cuando un grupo de estos “guarros” pertenecientes a colectivos antifascistas, e integrados en el Casal de Jóvenes de la Prosperidad se atrevieron a dirigirse a una vecina que mantenía en brazos a una menor de cinco años, para soltarle un violento puñetazo.
La agresión, producida por un individuo que ya estaría identificado, no fue recriminada en absoluto por sus acompañantes feministas que incluso aplaudieron la agresión a una indefensa mujer acompañada de su niño, esta agresión obedece a que el año pasado en mayo, el pleno del distrito de “Nou Barris”, decidió por unanimidad que había que apoyar una declaración que reflejase su deseo de tener un barrio estuviese libre de fascismos y totalitarismos, todo ello posiblemente dirigido a frenar el auge que entonces estaba tomando en el barrio la Plataforma X Cataluña, y otras asociaciones de parecido sesgo ideológico. Curioso el mensaje que se pretende enviar, dado que los problemas referidos, de carácter totalitario son fundamentalmente cosa suya. Hacen listas negras de vecinos, tienen marcados miles de nombres de ciudadanos que se siguen sintiendo españoles, marcan las casas de sus adversarios políticos con pintadas, en las que los cuperos dejan en entredicho a cualquiera que se aparte del camino marcado. Queman vehículos, dejan amenazas en los buzones de las casas. Pero eso sí, luego llaman Fascistas a los pacíficos vecinos que discrepen de ellos, en este caso lo hacen porque los vecinos de manera pacífica se han manifestado contrarios a la implantación de una nueva mezquita en el barrio de Barcelona en el que viven.
Lo más curioso, es que si uno lee la Vanguardia u otra prensa independentista, en la misma hablan de pelea entre ultras y colectivos pro inmigración que apoyaban al mantero muerto en Madrid. Algo muy diferente a lo que reflejan los vídeos en los que no se deja lugar a la duda de quienes son los agresores, y quien es la víctima.