Los aliados de Puigdemont en Bélgica: ¿Extrema derecha, fascistas o nazis?

Todos los medios de comunicación recogen la asistencia de un partido  político belga, de  imposible escritura, a la manifestación separatista que los secesionistas catalanes han celebrado en Bruselas con  el apoyo de la policía belga. Todos hablan de un apoyo de la extrema derecha a Puigdemont o de un apoyo fascista y, muy pocos, de un apoyo neonazi.

Es curioso como mientras el comunismo es comunismo en todas partes, sea el de Pol Pot, el de Stalin o el de Alberto Grazón y Pablo  Iglesias,   se le reconocen diferencias; entre extrema derecha, fascismo o nazismo ni se establecen, ni hay posibilidad de establecer matices.

Sin embargo hay una clave sencilla y evidente y, en el fondo, conocida de todos: el racismo. Ni la extrema derecha española, ni el fascismo  son ideologías racistas. Tampoco, por cierto, fueron protagonistas de holocausto alguno. Quien acompañó a Puigdemont se define como grupo identitario, es decir, nazi, es decir, racista. Por eso, precisamente, acompañan al separatismo identitario catalán. Desde luego, no había, en Bélgica,  banderas de España con el Aguila de San Juan al lado de la estelada.