Lo que de verdad molesta del Valle de los Caídos, es la Cruz

Hace unas semanas debatía yo con un grupo de amigos, sobre el tema que se ha convertido en el asunto estrella de este verano: la exhumación de los restos del Caudillo Franco. Esa misma conversación con parejos tintes, se repetía el pasado domingo cuando subí a oír misa al Valle y me encontraba con una muy numerosa presencia de feligreses y curiosos que habían asistido al mismo, a fin de tener un recuerdo previo a la exhumación prevista. Y en ambas ocasiones, mantenía yo de forma reiterativa una idea, cada vez lo veía de manera más clara; lo que de verdad molesta es la Cruz.

Hoy recibo con desagrado, pero no con sorpresa,  la noticia de que ante las variadas propuestas realizadas por el usurpador de la Moncloa, Pedro Sánchez, (propuestas todas ellas del mismo calibre, los representantes de  Izquierda Unida y de Podemos, los representantes del comunismo más recalcitrante, no están de acuerdo con las alternativas que les da su socio de Gobierno, en cuanto al fin último que ha de dársele al Valle de los Caídos; ya no les vale con desahuciar al Caudillo de la que fue su casa en los últimos 43 años. (Casa por cierto a la que se presentó Francisco Franco en perfecto estado de revista, como quien toma posesión del último destino de su larga carrera militar, destino no solicitado por él, pero del que tomó posesión, y en el que ha recibido el respeto y el cariño de los que hemos ido al Valle de vez en cuando a visitarle).  Pues bien, los comunistas ya se han descarado, ya han enseñado la patita por debajo de la puerta, la patita del Cabrón, que lucen como dignos hijos de Baphomet, porque sólo siendo hijos del Diablo, pueden desear y manifestar que el único fin que admiten para el Valle de los Caídos, ya no es que se saque al “pobre abuelo”, ya no es convertir Cuelgamuros en un parque temático, como recuerdo de las “horrores del Franquismo”, o en un signo de la reconciliación (algo que ya era); no, estimados lectores, lo que pretenden los rojos es desmantelar o volar la Cruz del Valle de los Caídos, como auténticos Talibanes de lo ibérico, emulando a los destructores de las estatuas milenarias de Palmira, así pretenden hacer con la Gran Cruz de la Cristiandad. La Cruz más grande del mundo, y que según dicen algunos, se asienta precisamente en el Risco de la Nava, porque podría ser allí justamente donde se encuentra una de las siete puertas del infierno.

Qué mejor forma de celebrar un aquelarre, que echar abajo la Cruz de Cristo, cruz que da sombra y cobijo a miles de sus hijos que murieron en una guerra entre hermanos y cuyos restos se reencontraron tras la muerte, demostrando que nadie se lleva nada, y que tanto el rico como el pobre, el de izquierdas o el de derechas, todos se convierten en despojos a la espera del momento del Último Juicio.

Gracias, Rojos de mierda, al menos los incrédulos que este mismo fin de semana me lo negaban, verán cual es vuestro verdadero objetivo. El mismo que tuvieron vuestros abuelos cuando fusilaban al Sagrado Corazón de Jesús en el Cerro de los Ángeles, el mismo objetivo que tuvieron vuestros padres cuando echaron abajo las numerosas cruces que componían el viacrucis sito en el Alto de los Leones en el camino que lleva a Peguerinos, donde tantos miles habían muerto combatiendo en la batalla de Guadarrama.  El mismo que tuvieron vuestros antepasados cuando profanaban los cadáveres de  monjitas tras ir sacándolos de sus féretros, mientras bailaban de manera compulsiva en torno a un “Niño Jesús” al que vestían de miliciano y colocaban una pistola en la mano.

El camino está trazado, lo marca vuestro amo, cualquier disculpa es buena… pero que desaparezca la Cruz, les arde la piel con su mera presencia y el brillo de la misma ciega sus rasgados ojos de macho cabrío.

La tradición satanista marca algunas fechas: a partir del 5 de Septiembre y hasta finales de mes, es el momento en su calendario, en el que los seguidores de la oscuridad, realizan sus ayunos para buscar la voluntad de Satán, para ellos sería un buen momento… pero no se les va a arreglar.

Del mismo modo que la guerra civil, se inició porque media España no se resignaba a morir,  del mismo modo que los Cristeros, en el México de Plutarco Elías Calles, tuvieron que batirse para defender el cuerpo de Cristo, de ese mismo modo y con las mismas armas muchos estamos dispuestos a defender la Cruz de nuestro Señor, y estaremos orgullosos de poder ser herramienta suya, hasta nuestro último aliento si fuera menester.

Podrán quienes lean esto pensar que a este redactor “se le ha ido la pinza”, pero no, nunca más lúcido. ¿A quién o a qué, puede molestarle la Cruz?, es un símbolo de paz incluso para los no creyentes. Imaginemos que en una visita a un templo del Nepal unos monjes tibetanos nos diesen sus bendiciones y elevaran unas oraciones por nosotros… ¿A quien podría importunar eso?  Las oraciones y los buenos deseos, son siempre bienvenidos incluso aunque uno no tenga el don de la Fe, o crea en otra religión.

Sólo desde los adoradores del Maligno se le puede negar continuidad  a esa pacificadora imagen de la cruz que preside Cuelgamuros. Lo demás sobra. Podréis sacar los restos cadavéricos del viejo veterano, podréis interrumpir el descanso del fundador de la Falange, y todo eso podrá costaros caro, porque no hay perdón para los profanadores, pero si osáis tocar nuestra Cruz, ni una rehala de Cerberos os protegerán de la Santa Ira de Dios.

De momento seguid escupiendo vuestras hieles, quizás os den votos, pero el Gran Fiscal sigue acumulando cargos en su escrito de calificación y la “vista” es inapelable.

 

Para el Muro del Pueblo Español.

José Pedro Cruz.

 

 

5 Comentarios

  1. No lo dude usted.
    Hasta que no consigan derribar esa GIGANTESCA CRUZ, no se quedarán tranquilos.
    Y digo más: si usted sigue votando al PP, partido para ayudar, no dude que lo conseguirán ANTES PRONTO QUE TARDE…

  2. Cuanta razón lleva este Señor Don José Pedro Cruz…creo que el símbolo de La Cruz es lo que nos hace ser fuerte a los cristianos, lo que nos ayuda cada día a ser un poco mejor, lo que nos ayuda a perdonar. La Fe es lo mas grande que tenemos los católicos y, esa bendita Cruz, está ahí presente para todos, para recordárnoslo. Pero también es cierto que el demonio existe y que tiene una fuerza inmensa para destruir ese bendito símbolo de La Cruz que tanto odia, pero, creo que con el poder
    dela oración y echándonos todos al Valle de los caídos podremos con este rojerío. No es normal
    esa aversión a la Cruz que no hace mal a nadie…solo los enemigos de Nuestra Patria y el rencor y odio de no haber ganado la guerra les incita a destruir todo aquello que va en contra su propia barbarie.¡¡Viva la Santa Cruz, viva España Unida, viva Franco!! y qué suerte tiene este señor con el nombre y los apellidos que lleva Muchas gracias por tan enorme artículo a ver si de esa manera podemos salir de este largo e insidioso letargo y nos ponemos a defender lo que nos corres
    ponde!!

    Javier Abad Donnici

    • Fue publicado en su momento, quizás no había usted visto que su comentario no era en la noticia sino en el artículo de opinión. A la lectura de esta respuesta seguramente vea su contestación.,
      Me alegro que le gustase el artículo.

      Un saludo.

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