Letizia, una okupa en la Corona. Por Eduardo García Serrano.

Para escándalo de modistillas, lacayos y apóstoles de la plebeyez amorosa, Letizia, la okupa de la Corona de España, ha mostrado públicamente su auténtica y genuina naturaleza con el desplante a su suegra tras la Eucaristía del Domingo de Resurrección. Se ha comportado como una nuera macarra de patio de corrala que utiliza a sus hijas para proyectar sobre la abuela el rencor social que la envenena. ¡Letizia en todo su esplendor!

Yo no sé cuántos amigos tienen la okupa de la Corona y su marido, lo que sí sé es que de aduladores y lameculos andan sobrados. Tampoco sé cuántos siervos tienen en esa abstracción que los sociólogos y los politólogos llaman Pueblo. De lo que sí estoy seguro es de que en los Medios de Comunicación cuentan con demasiados lameculos dispuestos a vender pleitesía de una manera repugnante.

Desde el anuncio oficial de ese matrimonio asimétrico, de ese matrimonio de cuento de hadas progres, de cenicientas rojas y de feministas de Chanel, hemos asistido a un espectáculo de lacayismo periodístico ofensivo hasta la náusea. Ni las odas de Píndaro a “los atletas con las espaldas tensas como arcos” son comparables a los ditirambos que los periodistas/cortesanos le han dedicado, chorreando miel y almibar, a Letizia I, Reina Okupa de España.

Dicen los que la conocen, yo confieso que debo ser el único periodista que no ha compartido charla y café con ella (algún día mis hijos me lo reprocharán) que Letizia I, Reina Okupa de España, es una mujer moderna, intelectualmente inquieta, agnóstica y culta. Si así fuese, supongo que al ser elevada al Trono de España, vía tálamo nupcial, se habría acordado con una inteligente y agnóstica sonrisa, hoy borrada por el bisturí y el bótox, de Giovanni Medici, hijo de Lorenzo el Magnífico quien, al ascender al Trono de San Pedro en el Vaticano, exclamó: “Ya que Dios nos ha otorgado el papado, ¡disfrutémoslo!”

Y si, de verdad, es tan intelectualmente inquieta, tan culta y tan agnóstica como dicen que es, sabrá que esos mismos que hacen volar el botafumeiro a su alrededor derramando incienso, almibar y miel, mañana aplaudirán hasta romperse las manos al presidente de la III República. Los mismos, Letizia, los mismos. Y lo harán como lo hacen todo, sin pudor y sin decoro. Con la misma falta de dignidad que tú mostraste ante tu suegra en la Eucaristía del Domingo de Resurrección.

2 Comentarios

  1. Esta mujer ha demostrado su verdadero rostro…
    Pero si penosa y patética fue su actuación…, todavía peor el servilismo posterior, abriendo la puerta a la única Reina que tenemos, a la que desprecia e ignora, pues no le llega ni a la sombra de los zapatos.
    Un rey que se casa pensando con “la otra cabeza”, difícilmente tiene la ecuanimidad suficiente como para GOBERNAR UNA NACIÓN CON MÁS DE CINCO SIGLOS DE HISTORIA.
    No podemos estar en manos de una persona descentrada, y posiblemente, histeria, y me refiero a ella, no a él.
    ¡Se imaginan ustedes a esta mujer ostentando el cargo de REGENTE DEL REINO DE ESPAÑA…?
    Todos nos podemos equivocar, y a estas alturas, quiero pensar que don Felipe VI ya es consciente de ello. Ahora bien, lo peor está por llegar. ¿QUE EDUCACIÓN, QUE MALA EDUCACIÓN RECIBIRÁ LA FUTURA REINA DE ESPAÑA, O MÁS BIEN DE LA EX ESPAÑA, O DE LO QUE QUEDE DE ESPAÑA, que no es mucho, la verdad…?

  2. España será repùblicana. Al tiempo. Cuandpo eso pase nos vamos a cagar todos los españoles, rojos incluidos. Esta vez la Monarquía no volverá. Y no será malo. Tras un desastre rojorepublicano vendrá una República Nacional sana.

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