Leganesazo en el Bernabéu. El Madrid pa casa. Por Eduardo Arias.

En el Madrid pasan varias cosas, todas o casi todas  alrededor de un elemento central del que habría dependido que no sucedieran. No obstante, antes que nada hay que decir que el Leganés no le puede ganar al Madrid un partido nunca. Y  una eliminatoria  jamás de los jamases. Cuando sucede algo como que el Leganés elimina al Madrid de la Copa de la Rey y el Madrid está fuera de la Liga en Enero hay que poner pie en pared, parar, pensar y tomar medidas.

Volvamos a las cosas que le pasan al Madrid. En primer lugar, jugadores que carecen de la aptitud para jugar en el primer equipo. ¿Quiénes? Theo, que se está destapando como un paquete importante. Ni ataca, ni defiende, ni na. Achraf que, voluntarioso, se le prenden fuego los pies cuando toca un balón, muy especialmente, en defensa y no hay partido en que no líe una. Marcos Llorente nada de nada de nada. Mayoral, na. Y en mi opinión, Kovacic también es nada de nada de nada. Hoy, en el partido más importante de la temporada hasta el momento,  dadas las circunstancias en Liga, Zidane va y mete a cuatro de estos de titulares y a Mayoral lo saca a resolver el partido sentando, como siempre, a Isco con el resultado, como siempre, de no resolver nada. Inexplicable.

¿Qué más cosas pasan en el Madrid? La decepción, desilusión, hartazgo, injusticia que sufren dos jugadores que, probablemente, estén deseando o salir del Madrid o que salga Zidane para ver si viene un entrenador para el que la meritocracia signifique algo y jueguen los que mejor estén. Esos jugadores son Isco y Asensio.

Isco se ha ganado la titularidad en el Madrid veinte veces y veinte veces la ha perdido para que jueguen Benzemá o Bale por decreto cuando Benzemá no le daba una patada a un balón y Bale tampoco. En el caso de Isco pierde la titularidad ante el Barcelona, que le mete 3 al Madrid, para que juegue, nada más y nada menos, que Kovacic porque un día cubrió medio bien a Messi. Durante buena parte de esta temporada Isco era lo único, lo único, que se salvaba del Madrid y la falta de gol no era culpa de Isco. Pues el que se va al banquillo es Isco.

Asensio, otro jugador que se ganó la titularidad jugando en el campo. ¿No ha jugado Asensio veinte veces mejor que Benzemá siempre? ¿O que Bale, salvo estos últimos partidos en los que Bale marca algún gol, ya veremos lo que le dura? Bueno, pues Asensio no ha sido titular nunca.

¿Qué significa lo anterior? Los jugadores de fútbol quieren jugar. Ser titulares. Difícilmente entienden ser suplentes porque siempre creen que son mejores que el de al lado pero cuando esa creencia es una evidencia que todo el mundo ve y la suplencia se convierte en una injusticia palmaria, el jugador se cabrea y es inevitable que juegue peor o por desgana, desilusión, decepción o por nerviosismo, por sentirse constantemente examinado y suspendido. Eso es lo que les pasa a Isco y Asensio. En menor escala a Ceballos que más minutos de los que juega se ha ganado. La conclusión de estos jugadores  es, poco más o menos, la que sigue: para que me voy a esforzar o que es lo que tengo que hacer ya  para que se reconozca la evidencia de que debo estar en el once titular. Entran en una especie de rendición encabronada.

¿Cuál es el reverso de la moneda anterior? Bale y Benzemá. ¿Cómo es posible que Benzemá siga siendo el delantero centro del Real Madrid? ¿Cómo es posible que Benzemá esté por delante de Isco y Asensio? Y Bale. Después de su última lesión, parece que puede hacer algo útil  pero ¿no ha tenido temporadas Bale en las que era un cero a la izquierda y era titular por decreto?

Si a ello le sumas, por lo que fuere, periodos bajos de otros jugadores y todo se junta a la vez tenemos la tormenta perfecta. Y en ella estamos. ¿El epicentro de la tormenta? Zinedine Zidane. En mi opinión, un hombre que a base de ser una leyenda respetada del fútbol entre los jugadores del Madrid y mucha suerte ganó lo que ganó las dos temporadas pasadas. Pero todo lo que hemos nombrado, que ya se venía produciendo, puede pasar una, dos temporadas pero, al final, estalla. Que ahora Zidane no quiera hacer fichajes y todo su discurso sea que es una piña con sus jugadores es bonito pero no es verdad. Ni  él esta ya con sus jugadores, seguro que siente que le están dejando tirado, ni la mayoría de sus jugadores están ya con él porque todos han visto errores importantes prolongados largamente en el tiempo con la consecuencia de estar fuera de la Liga y fuera de la Copa del Rey. ¿Solución? La de siempre en estos casos. Entrenador nuevo. ¿Ya? Si hay una buena opción cuanto antes. Esto está peor, mucho peor, que con Rafa Benítez. Y, por favor,  por lo menos, diga lo que diga Zidane, un delantero centro en Enero.