Las feministas quieren hacer caja y se tiran a las calles (por tirarse algo)

El asunto de la sentencia de la “Manada” servirá para que unas cuantas asociaciones de carácter feminista hagan caja e ingresen de las arcas del Estado unos cuantos millones de euros para seguir financiando la causa de sus dirigentes. Al reparto de tarta bajo excusa de violencia de género y demás sandeces se han apuntado, como no, los mariscadores UGT y CCOO. Con un Gobierno lobotomizado, pasar la escudilla de la propina resulta un juego de niñas. Como las profesionales de las calles que son, las feministas han vuelto a salir a la caza de incautos que paguen sus vicios.

Cientos de mujeres han vuelto a teñir de violeta las calles de las principales ciudades españolas -había hasta 70 manifestaciones convocadas- para instar al Gobierno a cumplir con su palabra de incluir en los Presupuestos Generales del Estado los 200 millones con los que se comprometió a dotar el Pacto de Estado contra la Violencia de Género.
Convocadas por más de 300 organizaciones del movimiento feminista y con el respaldo de CCOO y UGT, las españolas se han movilizado para censurar que el Ejecutivo solo haya previsto para este año una partida de 80 millones, dejando los 120 restantes que correspondían a comunidades y ayuntamientos a la financiación autonómica.

Bajo el lema «Compromiso = Presupuesto. La lucha sigue. Nos vemos en las calles. ¡Ni una menos!» y estupideces parecidas, la movilización auspiciada por la Plataforma 7N ha discurrido con mucha menos afluencia que otras concentraciones feministas como las del pasado 8 de marzo o contra la sentencia de La Manada.
Madrid ha logrado reunir a un par de centenares de asistentes que han gritado «Aquí estamos las feministas exigiendo el presupuesto», «Vergüenza», «Rajoy, trolero, nos quitas el dinero», «No falta dinero, falta voluntad, hay para defensa y no para igualdad» y «Menos lacitos y más euritos».