Las dos Españas

Mientras los secesionistas se dedican a enseñar su peor cara silbando al himno de España en la final de la copa del Rey, y enseñoreándose con sus banderas estrelladas por la Plaza Mayor de Madrid, a escasos metros en la Plaza de Oriente cientos de personas hacían cola para jurar la bandera de España frente al ejército. El acto presidido por la Delegada del Gobierno, Concepción Dancausa, vuelve a ser una lección más que le da el pueblo a sus políticos, de que aún queda Nación. Sólo es cuestión de que nuestros dirigentes sean capaces de no esconder la cabeza, saquen pecho y le digan a la gente  ¡Arriba España!

El acto, era un acto solemne y voluntario de reafirmación, de lealtad hacia España, consistente en una jura de bandera de personal civil, y ha obtenido un buenísimo resultado, teniendo en cuenta que la publicidad que de él se había hecho, parecía pensada para que no fuese nadie. Si el acto de ayer en Madrid se hubiese difundido debidamente, aún habría gente jurando bandera desde ayer en ese bellísimo gesto de besar la rojigualda.

Primero se cumplió el ritual en el que el máximo cargo militar allí presente pronunciaba las siguientes palabras: “¡Españoles! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, con lealtad al Rey y, si preciso fuera entregar la vida en defensa de España? Los ciudadanos reunidos han contestado “¡Sí, lo hacemos!”  Los miembros de esta Redacción en lo de la Constitución y en lo del Rey, admitimos pulpo como animal de compañía, pero jurando lealtad desde aquí a la bandera, afirmamos que si preciso fuera entregaríamos sin dudar nuestras vidas en defensa de España, nuestra querida Patria.