Las dos Coreas unifican su horario (crónica pseudobufa)

Los paraísos comunistas se van acabando. El último, el de Corea del Norte, ha caído en una espiral sin fin hacia un capitalismo salvaje que la tornará, de dictadura personalísima y divinificadora, en mercachifle asiático. Los primeros pasos ya se han dado. Alguien podrá decir que adelantar su horario 30’ no es dar grandes pasos hacia el mercado libre y la hamburguesa, pero pequeños pasos de este tipo han tirado muros más altos en otras latitudes y, no digamos ya, en otras longitudes. Las ansias de reunificación han llevado a Corea del Norte a adelantar su huso horario 30 minutos para hacerlo coincidir con el de Corea del Sur. Seúl y Pyongyang, juntas hacia la conquista de la preeminencia de Oriente.

El adelanto horario, que se aplicó a las 11:30 hora norcoreana del viernes (17:00 hora española) “es la primera medida práctica tomada tras la histórica tercera cumbre entre Norte y Sur, destinada a acelerar el proceso de unificación y a dejar atrás sus diferencias y puntos de separación”, ha añadido el medio oficial.

Corea del Norte decidió retrasar la hora 30 minutos en agosto de 2015 para regresar a su huso tradicional de hace más de un siglo, con motivo del 70 aniversario de la independencia del dominio colonial japonés. El régimen fijó como hora estándar de Corea del Norte la de los 127 grados 30 minutos longitud este -30 minutos más tarde que la que tenía hasta entonces-, y la denominó ‘hora de Pyongyang’. Entonces la hora norcoreana pasó a ser GMT+8,5 en lugar de la actual GMT+9. GMT+8,5 era el huso horario de toda Corea hasta que en 1912 fue adelantado media hora por el Imperio Japonés, que dominó la península entre 1910 y 1945, para que coincidiera con la de Tokio. Después de la liberación en 1945, Corea del Norte continuó con el huso horario nipón, mientras Corea del Sur regresó al tradicional en 1954 antes de volver a la franja actual de GMT+9 en 1961.