Las “convivencias” del PP en Sevilla refuerzan a Cristina Cifuentes

El fin de semana de “convivencias” del PP ha devuelto todo el cariño de la congregación a Cristina Cifuentes en estos duros momentos de ataques injustificados por parte de sus adversarios políticos. Si se pretendía tocar o tratar algún otro tema más de estrategia o de doctrina (¿?), no se ha hecho porque la obtención del máster de la presidenta de la CAM ha acaparado focos y micros. El partido, ya de por sí reducido a mero entramado societario, tiene poco o nada que aportar a la política grande que necesita España en este momento.

Definitivamente, el caso de Cristina Cifuentes arruinó por completo la convención nacional. En los pasillos, únicamente se habló de ella; de las dudas sobre su máster y de su futuro político. Mariano Rajoy improvisó una declaración ante los medios para intentar acabar con el ruido interno. Pidió esperar a la Justicia y manifestó “el apoyo” de su partido a la líder madrileña. No surtió efecto. Barones y altos cargos mostraron su frustración por la situación y apretaron a la que, hasta hace tan solo unas semanas, era un referente indiscutible.

El panorama cambió cuando Cifuentes reapareció en el cónclave, tras comer con Rajoy y el resto de barones autonómicos -que no le preguntaron cara a cara por el máster-. Entonces, sus críticos callaron y recibió una sonora ovación antes de tomar la palabra en una mesa redonda. Muchos se pusieron en pie mientras aplaudían. En paralelo, su equipo anunció que el PP en la Asamblea apoyará la creación de una comisión de investigación, como exigió Ciudadanos, alejando así la posibilidad de una moción de censura.