Las atribuciones que le quieren dar a Puigdemont, para que parezca que sigue siendo el «President»

Como dice el viejo refrán… vuelta la burra al trigo. ¡Qué pesadez! es un no parar, siguen haciendo encaje de bolillos para que parezca que es… lo que no es, y para que a los distintos agentes del independentismo, no les quede en la boca un regusto a derrota. En las negociaciones existentes entre JxCat, ERC y la CUP, y Puigdemont. Pretenden como ya adelantamos hace semanas en El Muro del Pueblo Español, darle un papel de figurón, en el que represente la figura en el exilio de President de Catalunya.

A esa barbaridad, ahora le están dando forma, de modo que quieren que tenga como atribuciones la designación del jefe del Govern, (este es en realidad el presidente real de la Autonomía Catalana) pero Puiddemont lo será de manera virtual de cara a no dar el brazo del nacionalismo a torcer. También quieren que tenga la potestad de decidir la convocatoria de nuevas elecciones cuando proceda. Además, asumirá, la puesta en escena en Europa, a fin de conseguir internacionalizar la cuestión, a ver si por fin alguien les hace caso.

De algún modo pretenden hacer una pantomima del sistema francés, donde el presidente de la República nombra al primer ministro, tiene la potestad de disolver la Asamblea Nacional y centra su actividad muy prioritariamente en los asuntos exteriores.

Para que esta nueva «performance» funcione, previamente deberían hacerle reverencias desde el Parlamento catalán, de manera que hagan una proclama de la superioridad jerárquica del prófugo. Si la cosa se vuelve contra ellos, volverán a decir que es simbólica. Esa es la estrategia seguida, hastea que algún momento se lleven un bofetón en los dientes, que es algo que puede suceder más pronto que tarde, por ejemplo haciendo que el 155 siga ejerciendo la dirección del ejecutivo catalán, algo «simbólico» también.
Una vez realizado este sometimiento a Puigdemont, éste designará un candidato a la investidura como jefe de Govern que ejercería las funciones propias de un presidente autonómico, pero con criterios republicanos. Vamos que van a reinventar el parlamentarismo catalán.

Según algunos medios próximos al independentismo, la estrategia es aún mucho más retorcida: la previsión es que, a lo largo de la legislatura, Puigdemont deberá designar unas cuantas veces a un nuevo jefe de Govern, porque la intención es desafiar las instituciones españolas a vetar consecutivamente a los candidatos que vote la mayoría parlamentaria catalana. Empezando por los diputados que están en la cárcel y continuando con los que se encuentran en libertad bajo fianza y que muy pronto serán rehabilitados y así sucesivamente. Dicen que esa es la manera de poner en evidencia la involución democrática que ha experimentado el sistema político español.

Los sediciosos creen que los nuevos informes de la Guardia Civil, donde se estrecha el cerco ya existente contra este golpe de estado, en realidad no es para que se haga justicia, en realidad creen que son maniobras del PP, para impedir la gobernabilidad estable en Cataluña, para forzar nuevas elecciones.

Con estas maniobras se pretende atajar también el desanimo que cunde entre los seguidores de las distintas formaciones, haciendo ver que se está reconduciendo por buen camino la situación, y que deben evitar a toda costa con esta unión que se dinamite el modelo educativo catalán, que como todos sabemos es el que puede garantizar que dentro de unos años, tengan con toda seguridad mayoría absoluta, una vez continúe el proceso de manipulación infantil al que están siendo sometidos.

Una vez más no podemos por menos que ratificarnos en que son unos trileros. Que imagen más poco seria están dando al resto de los Españoles de la tradicional seriedad catalana.