La tranquilidad de Rajoy contrasta con los nervios del PP ante los resultados de las elecciones que hoy se celebran en Cataluña

Mariano Rajoy ha convocado a la dirección de su partido para el día siguiente a las elecciones autonómicas catalanas. Apenas 12 horas después de que se conozcan los resultados de los comicios, mientras resuenan los ecos del sorteo de la lotería y nada más levantar la reunión del Consejo de Ministros, el presidente del PP despachará en el comité ejecutivo (órgano directivo que incluye a los barones) las consecuencias del veredicto de las urnas, tanto para el Ejecutivo como para el futuro del PP catalán.

Ante lo que pueda ocurrir el 21-D, Rajoy quiere preservar la estabilidad de su Gobierno, medir el grado de apoyo interno y atajar posibles críticas a su gestión. Luego llegará un largo fin de semana, de arranque de las vacaciones de Navidad, aunque el presidente «reaparecerá» después en La Moncloa, el día 29, para hacer balance del año.

El PP lo que debe plantearse seriamente es por qué saca tan pocos votos en Cataluña porque mucho deberían errar los sondeos o encuestas electorales, para enderezar la debacle del PP en Cataluña.

Mariano Rajoy preside un desgobierno cobarde, acomplejado e inactivo que ni está ni se le espera.