La salida de empresas de Cataluña no es mala noticia. El tiempo lo demostrará

España debe tomar la decisión estratégica de poner sus huevos fuera de las cestas de  Cataluña y Vascongadas para favorecer a otras regiones de España más agradecidas y más solidarias. Estamos convencidos de que la tecnología alimentaria de Gallina Blanca es superable en el resto de España o que la joyas de Tous, España puede hacerlas mejores en cualquier otra región.

Lo importante es que la riqueza se quede en España. Nuestra única preocupación son las consecuencias económicas que sufrirán los catalanes leales a España. Al respecto hay que decir que España sí debe apoyar económicamente a esos españoles con el mismo descaro que la Generalidad ha favorecido a los separatistas. También  hay que decirle a esos catalanes que España, cualquier región española, los recibirá con todo el cariño con que se recibe a otro compatriota, que no serán considerados inmigrantes en ninguna tierra española y que, fuera de las regiones donde está prendiendo el separatismo, no tendrán que aprender idioma alguno para ser uno más.