La respuesta de Llarena… ¿Sólo por malversación? – ¡ Os lo quedáis !

Por fin alguien con dignidad, cuanto tendrían que aprender los políticos. El primero de todos y a la cabeza, Pedro Sánchez, que le da lo mismo que le traigan a Puigdemont por injurias leves.  Pablo Llarena, el juez del Tribunal Supremo ha renunciado a la entrega del expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont , sólo por un delito de malversación.

Los jueces alemanes  han afirmado con una lógica jurídica muy garantista, que los actos imputados no se corresponden ni con el delito de rebelión ni con el de perturbación del orden público alemanes.  Eso no obedece a ninguna lógica porque ni el ordenamiento jurídico español, ni el alemán vulneran el derecho internacional, y por derecho comparado no son incompatibles, aunque no sean estrictamente idénticos. Por eso se crearon las Euroordenes, por la confianza mutua que deben tenerse los estamentos judiciales de los paises miembros.  A juicio de los Alemanes, los enfrentamientos que tuvieron lugar durante la celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 en Cataluña no alcanzaron la dimensión de violencia tal y como está contemplada en el delito de la alta traición recogido por el derecho alemán. Además, el tribunal alemán cree que Puigdemonto no fue un “instigador intelectual” de los actos violentos.

El delito de rebelión castiga a quienes se levanten “violenta y públicamente” para, entre otros objetivos, “derogar, suspender o modificar total o parcialmente la Constitución” o “declarar la independencia de una parte del territorio nacional” evidentemente eso se refiere a los golpes de estado, pero no a los autogolpes, donde la violencia no ha de ser inmediata, porque ya detentan el poder.

Mientras, la malversación agravada de caudales públicos, por superar los 250.000 euros, es un delito por el que Puigdemont sólo podría ser condenado a una pena máxima de 12 años. No obstante, el tribunal alemán sólo reconoce en su resolución el delito de malversación con una pena máxima de 5 años.  Para mandarles a la mierda, que se metan a Puigdemont por el “orto” que diría un argentino.

En el caso de que el Tribunal Supremo hubiera aceptado la entrega del expresidente catalán por este delito,  podría estar condenado Puigdemont a cinco años y sus obedientes subalternos a 30, absolutamente ilógico.

El pasado 6 de abril  Llarena anunciaba que estaba estudiando la posibilidad de plantear una cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea TJUE acerca de la decisión marco relativa a la Orden Europea de Detención y Entrega OEDE y a los procedimientos de entrega entre Estados miembros.

¿Se le habría negado la extradicción  a la propia Alemania, o a Estados Unidos sin ser europea?

1 Comentario

  1. Para un catalán que sí quieres a tu tierra, la peor condena es el destierro. Le debe pesar poco no estar aquí en casa: es decir que le importa un carajo, estar a todo tren viviendo por Europa y no acordarse de Girona. Lo peor es la enésima supinez celebrando esto como una victoria de la “democracia mundial” versus la Insquisión (?) española, y etc. Que se muera sin volver a pisar nuestra casa, que eso hunde a cualquiera. Es la mejor condena que podría tener.

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