La represión del Frente Popular en la Caixa

Finalizada la guerra y la persecución, la Caja de Pensiones para la Vejez y de Ahorros – hoy, CaixaBank – rindió un homenaje a los caídos, mártires y víctimas de la represión de que fueron objeto por el Frente Popular y la Generalitat republicana, que trabajaban en la entidad.

En el salón de actos de la antigua sede social de Barcelona (Vía Layetana) fue inaugurada una artística lápida de bronce y mármol, el 6 de septiembre de 1939, en la que constaban los nombres de los consejeros, consiliarios de organismos filiales, funcionarios de las oficinas centrales, delegados, interventores y auxiliares de sucursales que murieron en el frente de batalla o fueron asesinados en la retaguardia, “y que constituyen símbolo, enseñanza y ejemplo para las nuevas generaciones”.

Antonio Zamora Alabau, presidente de la Asociación de Personal de “la Caixa”, al descubrir la lápida, dijo: “Es especialmente a las generaciones futuras, a los hombres (y mujeres) de mañana, a los que va destinada esta lápida, para que sepan, al leer estos nombres, que quienes los llevaron en vida supieron perderla antes que abdicar de su condición de católicos y de españoles”. […] “Quienes compartimos sus afanes y sus anhelos, su ejemplo no se nos olvidará jamás”.

La lápida hoy no está.