La Reina Letizia mete la gamba a base de bien  con Doña Sofía

De toda la parentela real la mejor persona y la que mejor piensa y se comporta en sentido moral es, sin duda, la pobre Reina Sofía. Es digna de lástima por el entorno que la ha rodeado desde hace años, léase un marido que se dedicaba a ponerle los cuernos como deporte real, y por el entorno que la sigue rodeando hoy, una especie de nuera neurótica que monta un número delante de todo el planeta para que una abuela no pueda sacarse tranquilamente una foto con sus dos nietas. Es digna, también, de admiración por su aguante, por su dignidad, por su silencio, por su sacrificio, por su educación, por su elegancia. Algún día estallará.

Sinceramente se nos escapan las razones de  la Reina Letizia, como cuesta llamar Reina a esta mujer, para poner pegas a esa foto. Si pretende evitar que la imagen de sus hijas menores de edad se vean hasta en la sopa no debiera haberse metido a Reina; si se trata de que no soporta a la abuela, disimúlalo hostia por los medios de comunicación y por la paz y el bien  la familia donde pueden cocer habas como en cualquier familia del mundo pero, repetimos,  disimúlalo hostia; y si hay otros se trata no se nos ocurren pero, en todo caso, el se trata que sea difícilmente tendrá  la importancia suficiente como para montar un show como el del que se habla en todos los medios de comunicación españoles y europeos.