La moda de la Navidad que no parece Navidad

De un tiempo a esta parte se ha puesto de moda que la Navidad no parezca Navidad. ¿Esto es simplemente fruto de una nueva tendencia decorativa o un empeño giliprogre en hacer laica nuestra Navidad?

Llegadas estas fechas, ya están colocadas las luces de Navidad en las principales ciudades españolas. Luces que, lejos de contar con algún motivo navideño, parecen símbolos sacados de la película de Star Treck y quién sabe si no contiene algún mensaje secreto del tipo “Trekkie’s Welcome” y no se nos llene la ciudad de frikis en pijama.

El tema de los belenes es caso a parte. Cada vez se ponen menos belenes y los que se ponen parecen de todo menos un belén. Hemos pasado de no poner animales en el portal por aquello del maltrato animal… ¡a montar belenes sin una sola figura!. Aunque parezca mentira, es posible. Solo hay que sustituir las figuras por unas velitas finas o por plantitas y listo.

Hablando de belenes, en Madrid el año pasado se montó una buena porque Carmena decidió quitar el que se solía colocar bajo la Puerta de Alcalá y miles de madrileños colocaron sus belenes a los pies de la misma en señal de protesta. Este año, esos mismos madrileños y alguno más (35.000 usuarios en Change.org) han llevado a cabo una recogida de firmas para colocar de nuevo el belén en su sitio pero, al parecer, esos 35.000 no cuentan lo mismo que los 2.000 payasos que votan para cambiar de nombre una plaza de un parque en las consultas asamblearias que organiza Carmena y la asalta capillas.

¡Y llega la Cabalgata de Reyes Magos! Llegados a este punto la cosa se pone seria y podemos encontrarnos espectáculos para toda clase de públicos. Más que cabalgatas de Reyes parecen réplicas del Carnaval de Río. Tal es el punto de locura que… ¡se han llegado a organizar cabalgatas de Reyes Magos sin Reyes Magos!

La Navidad, por mucho que se empeñen los giliproges con sus modas, es Navidad y lleva belenes, figuras, roscones, Reyes Magos, mulas y bueyes.