La mierda de ARCO y la mierda de lo que llaman arte contemporáneo

En ejercicio de nuestra libertad de expresión afirmamos que la inmensa mayoría de las cosas que están colocadas en los locales de ARCO son una puta mierda. Ni las cosas que hay allí son obras de arte, ni ARCO es una exposición de arte, ni una galería de arte. ARCO y las cosas que están dentro, con quizá alguna excepción que desconocemos, son una puta mierda. Como por cierto sucede, en general, con todo el denominado arte contemporáneo o moderno que es una puta mierda.

Mención aparte merecen las fotos de andar por casa y pixeladas que se han puesto en una pared de ARCO con distintos pies de foto en que a una serie de presos, todo sea dicho en tono rapero y ejerciendo nuestra libertad de expresión, son definidos como presos políticos. Calificar como arte esas fotos es imposible. Esas fotos sólo son calificables de mierda moral y de mierda de fotos.

¿Son libertad de expresión? ¿Existe el derecho a manifestar que unos delincuentes son presos políticos? Por el momento, creemos que sí. Y decimos por el momento porque vamos camino de una tiranía de izquierdas frente a la que habrá que luchar, al tiempo, por una Dictadura de derechas en la que ya no cabrá esa libertad de expresión. Por el momento, esas fotos son libertad de expresión aunque decimos ya, que sujeta a su análisis penal y ante las cuales el Estado español debiera actuar por injurias pues significan que España tiene presos políticos.

Dicho lo cual, ¿esas fotos deben exponerse en una galería de arte? Ahí es donde somos rotundos. Esa mierda de fotos no pueden ser calificadas como arte jamás y, por lo tanto, por no ser arte, no pueden verse expuestas jamás como obras de arte, por lo menos, en un recinto público que pagamos entre todos.