La memoria histórica, el fracaso de la izquierda frente a Franco y la Historia. Por Juan E. Pflüger

España es el país con la historia moderna y contemporánea más rica, que es lo mismo que decir que es el estado-nación con mayor riqueza histórica. Nosotros fuimos un imperio cuando el resto de Estados de Europa se estaban formando y mantuvimos durante tres siglos posesiones de ultramar. Nadie puede decir lo mismo.

España venció a la historia cuando Inglaterra, Francia, Rusia o Austria estaban en pantalón corto e Italia, Estados Unidos y Alemania ni siquiera existían. Fuimos grandes, y esa grandeza quedó en el espíritu de nuestros antepasados y, aunque a muchos les pese, se mantiene en muchos de nuestros contemporáneos.

Esa grandeza se recuperó en los años veinte, durante el periodo de Primo de Rivera y pretendió borrarse durante una Segunda República que pretendía borrar todo nuestro pasado porque había sido monárquico y eso era como enfrentar a aquellos resentidos republicanos a su continuado fracaso.

Cuando el radicalismo de la izquierda provocó la reacción de la derecha y se desencadenó la Guerra Civil, la grandeza del pasado imperial de los españoles, ese imperio cristiano que forjamos, resucitó y se volvió a construir una España grande que creó el más moderno Estado del bienestar y nos convirtió en la novena potencia industrial del planeta. Algo que los republicanos no habían conseguido.

Aquellos republicanos perdieron la guerra y la razón, porque Franco les demostró que la unidad pesaba más que la división. El gran fracaso de los herederos contumaces de aquella izquierda fue el de no haber conseguido derrotar al caudillo mientras vivió. Porque murió en su cama y en el Gobierno. Y ellos no lo han perdonado desde entonces.

Franco y la Historia siempre ganaron a la izquierda, de ahí el empeño de esos resentidos en profundizar en la memoria histórica. Curioso juego de palabras que solamente pretende borrar la historia para que quienes hicieron grande a España desaparezcan de nuestros libros y que quienes estuvieron a punto de hacerla desaparecer sean considerados como héroes.

Por mucho que fuercen la censura y la manipulación de la historia, lo único que conseguirán dejar claro, desde su rencor de derrotados, es que Franco y la Historia siempre ganaron a la izquierda en España.