La Guardia Civil acusa a bomberos, estudiantes y concejales de la CUP de intimidación el 1-O

En el último informe de la Guardia Civil, sobre la situación en Cataluña, que fue remitido al Juez del Tribunal Supremo hace 8 días, existía un anexo llamado Acciones de Desafección. Estas acciones estaban siendo provocadas por Estudiantes, Concejales radicales de opciones independentistas, principalmente la CUP, grupos de ciudadanos capitaneados por ANC y Omnium, y el propio cuerpo de bomberos de la Generalidad.

La Guardia Civil hace mención a una serie de acciones organizadas contra la Policía Nacional y Guardia Civil, hasta un total de 117, repartidas por las cuatro provincias catalanas.

Escraches en los hoteles donde se alojaban, o en otras localidades, donde fueron incluso perseguidos en ocasiones: Manresa, Igualada, Reus, Tortosa, Gerona, Figueras, Ripoll, Vic, y un largo etc. Una parte importante de estas acciones sediciosas ha sido protagonizada por miembros del cuerpo de bomberos que llegaron a hacer uso de las sirenas de modo intimidatorio y desafiante con cuatro vehículos que están identificados, esto vehículos oficiales, pasearon pancartas ante las fuerzas policiales y ante sus familiares, haciendo referencia al referendum. Igualmente sucede con el comportamiento cobarde, propio de terroristas o de los asentamientos palestinos en los que se ha utilizado a grupos de estudiantes menores de edad, para situarlos frente a instalaciones y fuerzas policiales, con carteles y pancartas, incluso de noche, cuando la policía descansaba, al grito de fuera las fuerzas de ocupación, pidiendo la independencia e insultándoles, llamándoles fascistas, etc. Se ha buscado conseguir la foto, por encima de la seguridad de los niños.

 

En ocasiones estos actos de hostigamiento terminaron con las fuerzas policiales abriéndose paso para poder llegar a sus viviendas o salir de ellas ante el abandono y dejación de los Mossos de escuadra,  cerraduras de vehículos oficiales selladas con silicona, lanzamiento de vasos, hechos todos estos habituales durante los primeros días de Octubre.

El colmo fue el día uno de octubre, donde frente a un cuartel de la Guardia Civil, llegaron a ir Bomberos uniformados con casco incluido, que se desplazaron con un camión de servicio, con las luces prioritarias y sirenas conectadas, mientras grababan el acuartelamiento. Caceroladas con consignas, protestas estudiantiles guiadas por profesores, tractores, y en estos escraches, además también estaban las propias autoridades municipales, concejales y alcaldes, a la cabeza de los actos de protesta «espontáneos»; con una espontaneidad aparente, puesto que todo se encontraba preparado de antemano y siguiendo una hoja de ruta con lecturas de manifiestos realizados desde semanas antes.

 

 

Se llega a amenazar y a extorsionar a los propietarios de los hoteles, a fin de que echen a los policías, pero no solo por los alborotadores de la CUP, sino por los propios ayuntamientos que amenazan con retirar licencias, en un comportamiento prevaricador.

Hubo incluso un lanzamiento organizado de naranjas, a la salida de unos vehículos policiales.  Todos estos datos recogidos en el informe han provocado entre otras cosas  a la secretaria general de ERC, Marta Rovira, la presidenta del grupo parlamentario de la CUP, Mireia Boya, a su portavoz, Anna Gabriel, al presidente del PDeCat, Artur Mas, a su coordinadora general, Marta Pascal, y a la presidenta del AMI, Neus Lloveras,  Al Menos Más ha manifestado en una entrevista, que él no tiene intención de salir corriendo.

El rufianesco Rufián mientras tanto, manifiesta que van a a acabar imputados hasta los jugadores del Barcelona.  Habrá que tomar nota… por si acaso