La Gran Conspiración: el Nuevo Orden Mundial  

¿Existe un grupo de hombres que,  reunido,  toma las grandes decisiones sobre el destino del planeta? Es un tema difícil. De existir, estaríamos ante la conspiración más grande la historia. Si las pequeñas se ocultan a los ojos de los demás, ésta, sin duda, hará lo posible y tendrá los medios para que, al menos, no dispongamos de pruebas evidentes de ella.

Sabemos que la Masonería existe, sabemos que el Club Bielderberg existe, sabemos que el CFR existe… Pero su existencia no es suficiente para probar una conspiración y, con todo, no sería ahí donde se toman las grandes decisiones. Más bien todos estos organismos, hay más, serían los encargados de poner en marcha esas decisiones para que sean ejecutadas por  otros organismos supranacionales, OTAN , ONU, UE, y por los respectivos Gobiernos de cada nación.

Nosotros no tenemos la prueba que demuestre que los hombres más poderosos del planeta, unas cuantas familias de fortunas infinitas, se reúnen y acuerdan el futuro del mundo. Lo único que podemos ofrecer son hechos e impresiones que, en definitiva, son los factores que siempre se convierten en la alarma para detectar una conspiración.

Hoy empezamos en El Muro esta línea de trabajo en la que nos meteremos con frecuencia. Por ser el primer día, solo una impresión: ¿no parece que las ideas que se imponen como discurso de valores imperante afloran desde arriba, nunca desde el pueblo, y se difunden masivamente y con sospechosa unanimidad por todos los medios de comunicación con la aquiescencia de cualquier sujeto público, actores, cantantes, famosotes en general, que puedan intervenir en la creación de opinión pública? En pocas palabras: ¿por qué no hay discrepancias públicas serias frente a los nuevos valores morales que están surgiendo, ni siquiera, desde la Iglesia Católica?