La fuerza de la Cruz y la fuerza de Santiago Cantera

Hace muchos años, los militantes de una organización que se llamaba NACION JOVEN nos dispusimos a prestar Juramento rodeando el Altar del Valle de los Caídos. Cuando empezaron las voces del Juramento, un sacerdote nos expulsó de la Basílica y en formación abandonamos el templo.  Diría que quien lo hizo fue el Padre Santiago Cantera. Probablemente tenía razón. Nosotros pudimos jurar bajo la explanada del Valle, al aire libre, en las Tres Cruces. Mejor sitio y sin faltar el respeto a un lugar tan sagrado como el Altar Central de la Basílica del Valle.

Fuera o no el Sacerdote que nos invitó a marcharnos Santiago Cantera, sobre este hombre pesa hoy la defensa de la dignidad de España y de la Iglesia Católica de España y del planeta.  Sobre Santiago Cantera  y sobre la Cruz que, a buen seguro, le da las fuerzas para resistir a todo y a todos, incluso, a los propios.

La exhumación de Franco, la profanación de sus restos mejor dicho, será la rendición de la Iglesia Católica y de  España ante quienes quisieron erradicar el catolicismo de España y al tiempo desmembrarla,  para convertir sus restos en territorio de experimentación de un sistema comunista que, en sus diversas formas, defendían en 1.936 PSOE, PCE y anarquistas.

De la Iglesia Católica universal esperamos poco, aunque el Papa está tardando en salir en defensa de Franco por tantas razones… De  España queda poco. La labor de ingeniería social para transformar la mentalidad de los españoles llevada a cabo en las últimas décadas por todos los medios de comunicación  y todos los partidos políticos ha sido brutal. No obstante, la España digna estará ahí, en el Valle, al menos, haciendo presencia y muestra de lealtad al Caudillo.

¿Y Santiago Cantera? Un hombre bueno ante una circunstancia difícil. Sabemos que resistirá cuanto pueda y solo podemos decirle dos cosas: la primera es que sabemos que, aunque al final, profanen la tumba del Caudillo, él habrá hecho más de lo que está en su mano para evitarlo. La  segunda cosa es que esta es solo una batalla más y que la eterna guerra de valores, la eterna lucha entre el bien y el mal, sigue. Quien sabe si profanar la tumba de Franco no supondrá hacer crecer el Ejército de los buenos.

2 Comentarios

  1. Obviamente el paso de los años y la mala cabeza del redactor del artículo da por hecho un supuesto que cuando ocurrió, difícilmente podía haberse producido ante la presencia del Sr. Prior, no pudo haber sido por varias razones: La primera porque los años pasan para todo el mundo, no sólo para el que escribió la anécdota. Y pasan para todos hacia adelante o hacia atrás, si tenemos en cuenta que Santiago Cantera, es más joven que los que entonces militamos en Nación Joven, y nosotros éramos casi unos críos podemos ver que si Santiago Cantera en ese momento estaba allí con hábitos frailunos, sería sin duda porque hizo la comunión vestido de Padre Damián, puesto que él ingresó en el Monasterio con 30 años.

    Vaya mi fraternal correción para el redactor de la noticia. 😉

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