La eterna guerra en el PP. Rajoy contra Aznar

Los resultados de las primarias en Génova 13 por auparse a la Secretaría General del partido, han tenido dos claros vencedores: el candidato de la continuidad, Soraya Sáenz de Santamaría, y el candidato del recambio, Pablo Casado. LA derrotada de la noche, María Dolores de Cospedal ya apuntó la idea de que Casado el chico de Aznar. Así que, los aires nuevos que se avecinan en el seno de la formación popular son, por un lado la del legado de Mariano Rajoy (se han metido en este proceso para buscarle un sustituto, regenerar el partido y recuperar la ilusión de la gente) o la del viejo legado de José María Aznar (el de los milagros con truco a la vista).

Soraya quiere que Casado se integre en su candidatura y Casado quiere que Cospedal se integre en la suya. Un totum revolutum que, al final, evidencia que en el PP no hay nada nuevo, ni esperanzador, ni capaz de solucionar los problemas de España por que son en gran medida (muy gran medida) causa de ellos. Marear la perdiz en un proceso que no interesa a nadie con unos candidatos que, están tan quemados que debieran haber sido descartados, o son tan secundarios que mueven pocas voluntades. No hay banquillo, es un hecho. Pero hay más: lo que han evidenciado estas elecciones es que tampoco hay club.

Sea el que sea el que gane la silla de secretario general del PP lo hará para ver cómo siguen salpicando y surgiendo casos de corrupción polítca, cómo se le van escurriendo los electores, comicios tras comicios y cómo fuerzas de derecha, de centro-derecha o de centro-izquierda, se van comiendo poco a poco lo que queda de unas siglas que son sinónimo de una España sin valores.