La directora Isabel Coixet, manifiesta: Estoy asfixiada de tanto plástico amarillo

Al menos esta directora está demostrando coherencia o carencia absoluta de pelos en la lengua,  criticando las actitudes dictatoriales del nacionalismo catalán.

Ha recordado el caso de Lluis Pasqual, director del Teatro Lliure, que dijo que estaba sufriendo Bullyng profesional y que no estaba dispuesto a seguir, por lo que dimitió, cuando la realidad es que el pobre director habia firmado su sentencia de muerte cuando se negó a poner en dicho teatro un gran lazo amarillo.

Coixet dice que el independentismo ha echado a Lluís Pasqual del Lliure y no la actriz que lo acusó de despótico.

En el caso del otro director teatral, Àlex Ollé de La Fura, sostiene la directora: “”Ni Àlex Ollé ni La Fura ni nadie tienen que pedir disculpas por llevar un lazo amarillo en la solapa. Que la gente lleve en la solapa lo que quiera, ¡es su solapa! Otra cosa es que los lazos invadan el espacio público. A mí no me gusta ver todos los árboles de mi calle llenos de plásticos. Me siento asfixiada de tanto plástico”. Amarillo, se entiende. Encuentra esos lazos amarillos “infantiles”.

Coixet  además golpea sin escrúpulos al presidente de la Generalidad: No entiendo cómo gente independentista que considero inteligente pueda escuchar un discurso de Torra, y luego siga considerándole humano.

Coixet ha acabado alabando a Rosa Maria Sardà por haber devuelto a la Generalitat la Creu de Sant Jordi y dice que no devuelve la suya por pereza: “Yo también la tengo, de cuando las daba Maragall, pero qué pereza ir a devolverla… A mi padre le hizo mucha ilusión, de hecho se la di a él”.

En este caso no podemos por menos que aplaudir la valentía de esta directora catalana.