¿La derrota de Waterloo? o… ¿habrá nuevos conejos en la chistera?

Puigdemont parece haberse rendido y renunciado a ser el “president” de la Generalidad. ¿Será eso verdad? En principio lo parece, desde luego de ser así, sus propios compañeros, conmilitones unos, y arrimados otros podrían respirar tranquilos, porque aunque de cara a su pulso con el gobierno español, parecen estar unidos y sin fisuras, la realidad es muy otra, y parecen estar hartos de este sainete.
Ayer, según nos informan pudo haber mantenido una reunión en ese palacio “en el exilio” que se ha montado, allí se habría reunido con sus palmeros (los que huyeron con él) y con gente de la directiva de Junts per Catalunya. De este modo y tras haber sido vendido (como ya dijo en los mensajes de sms Puigdemont) por su gente, podría no haber soportado más las presiones de republicanos y del PDeCAT.
Como decíamos no sabemos si se trata de un nuevo truco de Puigdemont como prestidigitador, por lo que no nos fiamos, pero desde personajes cercanos al “molt honorable”, se comenta que podría escenificar el paso atrás, después de las declaraciones de esta semana que viene en el Tribunal Supremo. De este modo y mediante esa puesta en escena, se intentaría por parte de su formación sacar algún rédito electoral, con el fin de ganar posiciones en esta guerra interna que mantienen los del colectivo independentista. A cambio lógicamente, ya le darían o intentarían dar algún cargo simbólico o representativo a fin de que la figura del represaliado no se olvide y puedan seguir vendiendo victimismo al mercado europeo. Del mismo modo, no se descarta que la elección del nuevo presidente, ya sea consensuada, se realice jugando a las tabas o a la pajita más corta, aparezca de cara al público, como realizada por el Presidente Catalán, que “abdica” en favor de otro, designando sucesor. De este modo se pretende que el nuevo dirigente de la Cámara Catalana, no sea obra nombrado por obra de un convocatoria de Mariano Rajoy y su 155, sino como un acto de libre designación del único que estaría legitimado para los ojos del nacionalismo.
Todo es estrategia, recordemos que hace apenas un par de días ERC y PDeCat, pretendían nombrar como candidato a la Presidencia, a Jordi Turull, y los partidarios de Puigdemont, decían… que tururull, que ese también está en la lista de los que posiblemente sean inhabilitados, y que lo que no quieren es un presidente temporal.
¡Lo que se debe cocer en las cocinas de Waterloo! Ya quisiera Arguiñano…