La Casa del Pueblo de Torrelodones, empapelada hasta los mismísimos

Otra noche de pegada de carteles. El lema está claro: El Valle no se toca. Desde la Casa del Pueblo de Torrelodones, el secretario general del PSOE en el municipio madrileño ha condenado enérgicamente este nuevo acto de violencia ultraderechista, racista, fascista y xenófoba. Con toda contundencia. Con la mayor contundencia posible. Dice el secretario general del PSOE en Torrelodones que apoya las decisiones tomadas por el secretario general nacional del PSOE y presidente del Gobierno en este tema, como en todos los que afectan a la memoria histórica y a la decoración de los aposentos privados del secretario nacional general del partido, que él es muy cumplido y muy pelota y que no está por la labor de llevar la contraria al secretario general suprafederal del partido obrero.

El representante del partido de Pablo Iglesias (el yayo) en Torrelodones dice que Franco era muy asesino y que el Valle lo “crearon” miles de esclavos contratados por Franco y que fueron enterrados vivos, a la muerte del dictador nazi, en una cámara aledaña. Que la acción vandálica de pegar pegatinas tendrá consecuencias, que no quedará así, que se perseguirá a los energúmenos que han mostrado tal violencia y seles obligará a despegarlas todas (en algunos lugares no sabe si se podrá recuperar el aspecto original del inmueble de lo pegadísimas que están las pegatinas. Es probable que se lleven parte de los frescos prerománicos que adornaban los soportales de la Casa del Pueblo de Torrelodones).

Desde la organización anónima y clandestina, fuentes solventes que no podemos revelar por aquello de no revelar nunca las fuentes han aclarado al señor secretario general del PSOE de Torrelodones que puede pasar cuando quiera por sus oficinas a tocarles un rato los cojones.