La Abuelita Roja no nos puede dejar en paz. Ahora calles peatonales de dirección única

Es verdad. Con Franco no podías cagarte en España. Es verdad. Si eras insistente en cagarte en España, al final, tenías problemas. Pero podías andar por la calle en la dirección que te diera la gana, podías ir al boxeo o a los toros sin sentir que eres un criminal en potencia, podías fumar si no molestabas a nadie y eras educado al hacerlo donde te saliera de las narices, podías aparcar donde te diera la gana, podías saltarte el límite de velocidad hoy escesisvo  y podías tomarte alguna copita de más que hoy  te impide un límite de alcohol en sangre tambien escesivo … Con Franco, cuando salías de casa, eras libre. Libre.  Ahora no. Al menos,  en Madrid.

Lo último de Carmena son las calles peatonales de dirección única para las próximas navidades. Vaya usted a la mierda y déjenos en paz.  ¿Que le harán al que vaya en la dirección que no es? Que sin vivir. En Madrid se está deseando que llueva para poder ir a trabajar en coche porque la Carmena es feliz cuando nos complica la vida a todos y nos hace hacer el pino,  distorsionando nuestras vidas cotidaianas o dificultando la extraordinaria,  en cuanto estima que hay contaminación. Contaminación que, por lo visto, no se reduce con el rollo de circular todos a 70 por hora y no poder aparcar en todo el centro de Madrid.

¿Qué perra tienen los rojos con que nadie use o, si quiera tenga, coche privado? Es para un día ponernos de acuerdo todos  y decir, venga, hoy todos, de verdad, a usar el transpote público. La que se liaba. Por cierto, los autobuses del Ayuntamiento no es que contaminen, es que, a corta distancia, envenenan.