Juez Vidal: Todas las ilegalidades dichas eran interpretaciones dialécticas atrevidas, donde se afirman cosas que no eran ciertas

SABADELL 18/06/2016 JUEZ SANTIAGO VIDAL cap de llista d'ERC al Senat per Barcelona ENCABEZA LA LISTA DE ERC AL SENADO POR BARCELONA FUTURO SENADOR FOTOGRAFIA HECHA EN LA CALLE DE LA ROSA DE SABADELL FOTO JOSEP GARCIA

Esto es lo que ha declarado este botarate, para eso sólo ha necesitado media hora ante el juez de instrucción nº 13 de Barcelona. Desde esta redacción pensamos que el titular del órgano instructor ante tamaña tomadura de pelo le debería haber recetado una solución habitacional con vistas a la umbría en un entorno aislado y propicio para la meditación. O lo que es lo mismo una estancia a la sombra en una celda bien lúgubre. A este le ponen hace unos años a hacer competencia a la familia Aragón y emprenden de nuevo el retorno a Cuba, dejando el Circo de los Payasos.
Sólo ha querido responder a las preguntas de su abogada, Olga Tubau, un derecho que le asiste, pero que indica también su espíritu de colaboración.
Ha dicho que las palabras dichas en varias charlas y conferencias sobre los preparativos de las estructuras del estado eren en el contexto del desarrollo de temas futuribles, se discutían para un “futuro Estado”.
Cuando el 24 de noviembre de 2016 Santi Vidal dijo: «El Gobierno de la Generalidad de Cataluña tiene todas sus datos fiscales . Esto es ilegal porque está protegido por la ley de bases de datos del gobierno español. Pero tontos no somos, porque ya sabemos que no nos las facilitarán de manera voluntaria «. era una hipótesis de trabajo en el caso de que se lograra la independencia.
Recordemos que al día siguiente de decir eso, al hacerse públicas las declaraciones que descubrían toda una estrategia, este petimetre dimitió, creemos que era una dimisión real y no un futurible ante la presencia de un entorno hostil.
El Magistrado instructor, obviamente no ha hecho imputaciones de delitos concretos a cada uno de los investigados, eso quedará para el momento de las acusaciones, pero la querella por la que se inicia el procedimiento baraja un total de 8 delitos: malversación de fondos públicos, revelación de secreto, infidelidad en la custodia de documentos, prevaricación; provocación, conspiración o proposición para la sedición o rebelión y contra la paz y la independencia del Estado.
Santiago Vidal está suspendido de la magistratura, aunque en un alarde de desfachatez ha pedido volver a reincorporarse. Le habían suspendido hasta Marzo por la redacción de la Constitución catalana, a la vista de estas imputaciones deberá ser el Consejo General del Poder Judicial el que decida si ha de aceptar el reingreso.
También debió de tratarse de un futurible cuando Vidal explicaba que había pactados fondos de inversión internacionales por valor de 200.000 millones de euros por si España dejaba de aportar recursos en Cataluña en la culminación del proceso y que existen 400 millones de euros camuflados en los presupuestos para crear estructuras de Estado. O cuando ejerciendo de comisario político aseguraba que sabía las tendencias de los magistrados de Cataluña y que en función de ello haría una elección: «De los 801 jueces españoles en Cataluña sabemos perfectamente cuáles comparten nuestros sueños e ideales. Sabemos perfectamente cuáles se quedarán y cuáles se irán. Tenemos perfectamente diseñada la estructura judicial de la República. Para el día siguiente ya sabemos con qué jueces podemos contar «.
Exactamente lo mismo nos pasa a nosotros que como sabemos con cuales podemos contar, en ningún caso deberíamos contar contigo, majete. Quid pro quo. Dados los hechos que se enjuician, posiblemente la competencia, debería recaer sobre instancias mayores, sobre Órganos Centrales.
Desde luego los demás investigados han hecho declaraciones más dignas en las que no vamos a entrar, pero Vidal ha llevado una línea defensiva un tanto patética. -¿ Mentía antes, o miente ahora?, usted debe estar entre rejas; sino por sedicioso o rebelde, por usurpación de la digna profesión de payaso, eso sí… sin hacer ni puta gracia.