Juan Carlos I. El rey de las cinco mil amantes. El libro-bazofia del ex-coronel  Amadeo Martínez Inglés.

El libro no puede tener peor estilo, debido fundamentalmente a que transmite mucha de la información obtenida por el autor dentro de su etapa castrense, que creemos que debiera quedar circunscrita a la esfera de lo profesional. Pero qué duda cabe, que pone al descubierto los vicios y adicciones que padece el Rey Juan Carlos I, también conocido como “El Emérito” o “El Campechano”.

Al parecer podría haber informes de inteligencia de los años sesenta, en los que se llegaba a la conclusión de que “en esta etapa se observa una mayor dedicación a su obsesión o adicción sexual en relación con la etapa anterior”. Según dice el autor  para poder publicitarlo un poco más, habría recibido muchas presiones de la Casa Real para evitar su publicación, factor ese que le hizo imprimirlo en Portugal. Al parecer, siempre según Amadeo, el número de hijos extramatrimoniales de D. Juan Carlos podría rozar lo épico.  Una de sus supuestas paternidades, sería la de Ingrid Sartiau, quien acudió recientemente a los tribunales aportando una prueba de ADN con el 99,9 % de probabilidad, sirviéndola de muy poco esta prueba, debido a que el Tribunal Supremo denegó la admisión de la demanda en el año 2015. Tampoco Albert Solé Jiménez habría tenido más suerte. Pero aparte de estos dos, podrían haber reclamado su paternidad los hijos de  catorce mujeres más, con hijos mayoritariamente concebidos entre 1955 y 1959, cantidad a la que según el autor habría que sumar las de la descendencia de María Gabriela y la de Corinna, lo que podría llevar a Juan Carlos a tener aproximadamente unos veinte hijos bastardos.

Desde luego que es una barbaridad, pero la mayor barbaridad pudiera haber sido no recurrir al látex o en su defecto plastificársela.

 

2 Comentarios

  1. Yo no creo que sea un ex coronel.
    Es un coronel retirado, jubilado, en segunda actividad o como se quiera llamar o decir, PERO SU CATEGORÍA MILITAR SUBSISTE, aunque ahora no esté en activo.
    De cualquier forma, siempre he pensado que era -y es- un imbécil, pero lo uno no quita lo otro…

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