Jordi Evole, la Iglesia y la pederastia

El programa de la Sexta de este domingo sobre un caso de pederastia en la Iglesia es demoledor. Nos resulta incomprensible la respuesta de la jerarquía católica ante casos como estos. Que un Obispo de la Iglesia oculte su rostro y no responda con contundencia frente a estos hechos es muy doloroso para los creyentes.

Desde nuestro punto de vista, desde el punto de vista de cualquier ser humano y desde el punto de vista de los Evangelios, son de una gravedad extraordinaria. Es aquello de una piedra atada al cuello y al río con el abusador.

Si que unos críos se vean sometidos a abusos sexuales de un religioso es gravísimo, que la Iglesia no ponga esos abusos en manos de la justicia penal en cuanto tiene conocimiento de ellos y que no tome medidas drásticas contra el abusador es, además de sucio, inexplicable. Lo demoledor no es que haya pederastas en el seno de la Iglesia, de todo hay en la viña el Señor. Lo demoledor es pensar que la Iglesia es tibia a la hora de solucionar el problema.

Lanzamos algunas preguntas. ¿Estos casos de pederastia han existido siempre en la Iglesia de forma significativa como parece se han dado en los últimos tiempos o se producen en estos términos desde el Concilio Vaticano II?  ¿Debería la Iglesia controlar el acceso de homosexuales, en la mayoría de los casos hablamos de abusos de religiosos sobre niños, al sacerdocio o a las órdenes religiosas dedicadas a la formación de menores?

2 Comentarios

  1. 1. Yo estuve en dos seminarios, reconvertidos ya en Colegios Diocesanos, los de Barbastro y Huesca, y debo decir, EN HONOR A LA VERDAD, que nunca sufrí ni vi nada raro.
    2. Quiero decir con esto que no dudo que haya podido haber algún caso aislado, como en cualquier colectivo social, pero que NO ES CIERTO QUE EN LOS SEMINARIOS SE ABUSARA DE NADIE, por lo menos como regla general.
    3. Y que quienes estudiamos con los curas y monjas HEMOS SALIDO BIEN LISTOS (yo seguramente de los que menos), no porque seamos más inteligentes que los demás, ni mucho menos, sino porque se nos exigió y enseñó a ser trabajadores, sacrificados, humildes, educados, conscientes DE QUE TODO RESULTADO REQUIERE UN ESFUERZO PREVIO, no como esta enseñanza permisiva que hay ahora, en donde se sanciona al profesor que suspende…
    GRACIAS POR TANTO A LA IGLESIA CATÓLICA ESPAÑOLA POR LA FORMACIÓN RECIBIDA. (Y gracias a todos y cada uno de los profesores, sacerdotes y seglares, que nos formaron y prepararon para enfrentarnos a la vida).

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