¿Jaque al rey? Puigdemont tendrá que decidir si se juega la cárcel por ser diputado

La decisión del TS deja solo en manos del “expresident” catalán la decisión de afrontar un más que previsible ingreso en prisión a cambio de recoger en el Parlament su acta de diputado.

Las cosas han cambiado desde que la jueza Carmen Lamela ordenara detener a los cinco prófugos que no respondieron a su citación, al contrario que el grupo liderado por Oriol Junqueras que, tras comparecer, fue enviado a la cárcel. Desde entonces, los investigados parecen haber mostrado su intención de retornar a España con la finalidad de tomar posesión y ejercer unos cargos electivos” a los que optan en las elecciones del 21 de diciembre.

A efectos prácticos, Puigdemont se va a quedar eternamente en Bélgica. Al menos, mientras en España esté vigente la Constitución actual porque, aunque un gobierno le ofreciera indultarlo, primero tendrían que juzgarlo y condenarlo. Se va a convertir en un Julian Assange pero sin embajada que le pague el alojamiento. ¿Qué hará para ganarse la vida?¿Una ONG pro-independencia?¿Dará clases de catalán en Bruselas?¿Pondrá un bareto llamado “El 155” para poner copas y tapas de butifarra y calçots?