¡Invictus!

Mas allá de la segunda plaza de campeonato liguero para un posible clásico veraniego, en Barcelona no se jugaba nada más.

El partido empezó con un pasillo inexistente, control culé y golito de Suarez, a los 5 minutos Cristiano firmaba el empate…. a partir de ahí el Barça perdió el centro del campo y vino un aparente dominio blanco que tampoco fue para tirar cohetes tal como estaba la primera parte apretaron lo suficiente sin un gran futbol y como no podía ser menos al inicio de la segunda parte apareció Leo Messi con un gol clásico de su repertorio y los culés empezaron a dominar la segunda parte, en gran parte gracias a la entrada de Paulinho, con uno menos el Madrid no supo gestionar esa ventaja. Sergi Roberto fue expulsado al término de la primera parte. En pleno dominio azulgrana llego el empate y el partido acabo de volverse una locura.

Hernandez Hernandez fue el jugador número 12 con un arbitraje horroroso, hay que reconocer que no pito el penalti de Alba sobre Marcelo, pero claro cuando sobreactúas y empiezas un juego de “dar y recibir” es lo que tiene, perdono la roja a Bale por la agresión a Umtiti ( enorme todo el partido) y la amarilla por la entrada por detrás a Iniesta, anulo el gol de Suarez por un fuera de juego que no era tal, roja para Sergi Roberto cuando con una amarilla por un forcejeo era más que suficiente, Ramos como siempre fue de lo más marrano del partido y solo vio una amarilla y si hubo faltita de Suarez antes del gol de Leo.

¿De quién fue el jugador número 12 Hernandez Hernandez? Ahí lo dejo…. Lo de llorar y llorar lo dejo para otros …

Iniesta firmo su ultimo clásico a su ritmo y con un estado de forma realmente preocupante para pretender seguir en activo, aunque sea en una liga menor. Le daremos siempre las gracias por el Mundial, por leer el futbol de esa forma tan mágica, única y por su historial intachable como jugador y le pediremos disculpas por un Balón de Oro que jamás llego, pero soy de la opinión de que más vale una retirada decente a tiempo y no manchar una trayectoria impecable.