Inaceptable tensión institucional en la celebración del S. Raimundo de Peñafort, en el colegio de Abogados

Ayer viernes se volvieron a vivir esos momentos de tensión y de división que se percibe en todas las esferas sociales en Cataluña. A pesar de que los independentistas hablan últimamente de algo meramente testimonial y simbólico, lo cierto es que cada una de las acciones que protagonizan está destinada a romper con el resto de España, sin ambages de ningún tipo. Como muestra lo vivido en el Colegio de Abogados, donde el propio Roger Torrent, respetando poco su papel institucional, denunciaba la existencia de presos políticos.

Acusaba también el presidente del Parlamento Catalán, a España y al Ministro de Justicia allí presente, el retroceso que han sufrido las libertades y los derechos fundamentales en el Estado Español. Demasiadas reivindicaciones y demasiadas protestas, en el colegio de Abogados, frente al Ministro de Justicia, y la decana de los abogados Barceloneses; y en presencia de otro montón de asistentes

La intervención de Torrent ha provocado que abandonaran la sala de manera ostentosa el presidente del TSJC, Jesús María Barrientos, el fiscal jefe de Catalunya, Francisco Bañeres, la fiscal jefe de Barcelona, Concepción Talón, el exdecano del Colegio y padre de la actual decana, Eugeni Gay, el presidente de la Audiencia, Antonio Recio, y numerosas personas del público, integrado básicamente por colegiados y sus familiares. La mayoría han vuelto al concluir el discurso. Otro sector del público, atavidados con el amarillismo propio de sus lazos, han roto en aplausos, arropando al presidente y sus palabras.

Criticó la falta de separación de poderes, los nombramientos de fiscales y jueces, las declaraciones de ministros adelantando decisiones judiciales, las leyes mordaza y regresiones en derechos y libertades.
Algo que en parte estamos de acuerdo, pero que no parece muy propio en un acto institucional, aprovechando el mismo como plataforma reivindicativa, y a cargo de tal alto cargo institucional. Parafraseando al ínclito Pujol, «esto no toca ahora».

«Hay que denunciar la existencia de presos políticos acusados de rebelión, sedición y delitos inexistentes», ha reprochado.

Ha sido en este punto, cuando se han levantado algunos de los presentes y han comenzado a abandonar la sala, en el medio de ruidosas protestas mientras parte del público aplaudía.

«Hace falta que los profesionales del derecho asuman, como nos consta que hacen, la gravedad del momento que vivimos», ha reclamado Torrent cuando ha podido reanudar la intervención.
Ya había hecho Torrent, alarde de mala educación y de querer llevar las cosas por mal camino cuando se presentó un cuarto de hora tarde para evitar tener que dar la mano en una protocolaria imagen al Ministro de Justicia.

Algún abogado que ha subido al escenario a recoger su medalla de 50 años como miembros del colegio, también llevaban lazos amarillos.
Sí ha guardado las formas y respetado el protocolo el Ministro de Justicia, que no ha mencionado lo sucedido durante el acto, a lo largo de su intervención, si bien si lo ha hecho en las declaraciones posteriores ante los periodistas, mostrando su irritación.

Es tanta la solidaridad que este Torrente está mostrando con los políticos presos, que no es de descartar que en breve, de seguir por este camino, les pueda hacer compañía.