Iglesias sale convertido en ministro de la Gobernación tras su encuentro con Sánchez

De las dos horas de encuentro de ayer en La Moncloa entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, salió acuerdo para sacar adelante los presupuestos socialistas y no tener que prorrogar ni un minuto más los elaborados por Cristóbal Montoro antes de abandonar el Ministerio. Pedro Sánchez será conocido por las generaciones futuras como el peor negociador que vieron los siglos. Todo lo consigue a golpe de concesión y, si uno se fija, todos abandonan La Moncloa con una sonrisa en la cara y hablando maravillas, ya sean separatistas, terroristas o podemitas.

Para el sí a sus presupuestos (algunas medidas son realmente buenas y otras realmente infumables), Sánchez prácticamente ha convertido a Iglesias en el nuevo ministro de la Gobernación. Su apoyo es decisivo así que la miel ha de ser realmente dulce. Mientras firman el acuerdo (será para el mes de octubre) se irá dando forma a la parte económica y fiscal, en la que los autónomos más tienen que ganar. Menos, si prevalece la propuesta socialista de que los autónomos vean reducido el IVA a abonar; más, si triunfan las tesis de Iglesias de que se pague cuota de autónomos en función de facturación. LA Educación sale ganando si las medidas sobre gratuidad de libros de texto entrasen en vigor hoy mismo (primero de cole) pero no lo harán hasta el ejercicio que viene (si eso).

Por otra parte, ambos coinciden en crear un Museo de la Memoria histórica, algo ya anunciado por Sánchez, en retirar la medalla y la pensión a Antonio González Pacheco, el policía conocido como Billy el Niño, estudiar el reconocimiento de Palestina como Estado o eliminar el llamado voto rogado desde el exterior, una promesa electoral de ambos partidos, todo medidas de una trascendencia vital, como puede apreciarse.

El liderazgo de la izquierda entre quienes hoy se dan la mano nos dará grandes tardes de traiciones. De momento, Iglesias, ya manda más que Carmen Calvo.