Huelga feminista contra la mujer, concretamente, contra la figura de la madre

Hoy, 8 de Marzo, se ha puesto en marcha otra gran milonga izquierdista ante el silencio masivo de la siempre acomplejada, o ya inexistente , derecha y ante la estupidez galopante en que la que vive inmersa la Iglesia Católica que “pa” lo que dice y defiende casi mejor que esté callada. La última de la Iglesia es que un Cardenal ha llegado a decir que la Virgen María haría huelga. En fin.

¿Detrás de que está el feminismo ahora? ¿De la brecha salarial? Mentira. No existe brecha salarial ninguna. Si existe es ilegal. Y con demandar en los Juzgados de lo Social o denunciar en Inspección de Trabajo, arreglado. ¿Están detrás de que la mujer pueda acceder a determinadas profesiones? Mentira. La mujer puede acceder a todas las profesiones, incluso a las que no debería, y lo hace además gozando de privilegios a través de la denominada discriminación positiva.

¿Qué pasa entonces? ¿Cuál es la verdad? Desde el punto de vista del activismo izquierdista, que le han puesto un caramelo para la propaganda típicamente leninista: enfrentar a la sociedad victimizando a una parte de la misma. Una izquierda, falta de banderas, se ha tirado a por esta como loca, máxime cuando para ello se le han puesto en bandeja los medios de comunicación.

¿Y que subyace aquí, de verdad? El problema, ya es un problema, de la maternidad. Se trata de convencer a las mujeres de que ser madre es un coñazo con la excusa de que la maternidad dificulta el desarrollo profesional de la mujer a diferencia de lo que sucede con el hombre. Estamos, en realidad, en una campaña para hacer que las mujeres no quieran ser madres.

¿Cuál es el objetivo último de esta campaña, absolutamente desmadrada, a la que los medios de comunicación de toda la izquierda le han dotado de seriedad? No se trata de la igualdad, imposible en el terreno biológico, entre hombres y mujeres a la hora de maternidad/paternidad. Se trata de disminuir los nacimientos. Y a la postre seguimos detrás de la sustitución de la población europea, no por blanca sino por más protestona, por una población inmigrante que terminará conformándose con una renta mensual de sustento sin rechistar. Eso es este día de propaganda de malas ideas a través de esta huelga feminista.