Hoy más que nunca: ¡¡¡Viva Cristo Rey!!!

Hoy celebramos los católicos  la Fiesta de Cristo Rey. En esta celebración reconocemos a Dios Nuestro Señor como Rey. Él nos juzgará para saber si nos hemos conducido de manera acorde a su Evangelio. San Mateo 25, 31-46:  “Se sentará en su trono de gloria y apartará a los unos de los otros”

En este papel de Rey-pastor de sus ovejas, debemos ver el amor inconmensurable de Dios, como el de un pastor que entrega su vida y sus cuidados a la oveja herida y débil, pero ojo, también deja muy claro su papel acusador, su papel juzgador, cuando dice “yo voy a juzgar entre oveja y oveja,  entre carneros y machos cabríos”.

La Fiesta de Cristo Rey ha tenido distintas fechas en la que era celebrada pero,  desde 1970, su celebración se reserva al quinto domingo anterior a la Navidad y con ella se cierra el año litúrgico.

Además de lo que litúrgicamente significa, para muchos de nosotros tiene un sentido especial de reafirmación en nuestras creencias. Al igual que los Cristeros mejicanos,  al igual que sucediera en la Guerra Civil Española, VIVA CRISTO REY, se convirtió en una jaculatoria, en un grito de preparación para la muerte, tanto antes de entrar en  combate como de despedida ante el piquete de fusilamiento.

Ejemplar fue la muerte del niño y soldado mártir mejicano San José Luis Sánchez del Río que fue torturado,  mientras se le decía que abjurase de su fe y lanzase mueras a Cristo, por parte de las fuerzas gubernamentales que llegaron a arrancarle las plantas de los pies y a hacerle andar sobre la carne viva, mientras el seguía gritando:  ¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!    Creo que su ejemplo debe arrastrarnos a todos en un día como el de hoy, en el que se celebra su festividad.

Viva Cristo Rey, Viva Cristo Rey
el grito de guerra que enciende la tierra
Viva Cristo Rey
nuestro soberano Señor
nuestro capitán y campeón
pelear por Él
es todo un honor.

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4 Comentarios

    • No lo creo amigo, por dos razones, primero porque iglesia somos todos, y segundo porque en el caso de los cristeros, por ejemplo también fueron traicionados por la jerarquía eclesiástica y a pesar de eso el pueblo mejicano supo dar testimonio.

    • No puedo estar de acuerdo contigo por dos razones, primero, porque iglesia somos todos, no solo la jerarquía eclesiástica. Y segundo porque ya en esa época esa misma jerarquía llegó a traicionar a los cristeros, y eso no les impidió dar testimonio de Cristo, hasta incluso la muerte. Eso sí fue un camino difícil, y lo siguieron.

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