¿Ha llegado el momento de plantear seriamente la ruptura con la UE?

Para el tribunal alemán lo que ha hecho Carlos Puigdemont no es delito. Por más que la justicia española se empeñe, no es delito. No es que no sea equiparable el delito de rebelión con el de alta traición; es que lo que ha hecho el ex presidente de la Generalidad no es delito, sencillamente. Por tanto, Alemania, en virtud de un escrupuloso celo a los derechos civiles, humanos y animales, no puede entregar a un pobre hombre a las garras de una vengativa justicia española que lo encarcelará de por vida y tirará las llaves al mar en cuanto cruce la frontera. Así que la unidad monetaria era una filfa, la fiscal es imposible, la seguridad jurídica no existe y la cooperación policial se la pasan todos por el forro del pantalón.

Para los euroescépticos, nadie ha hecho más por la descomposición de este andamiaje oxidado que es la UE que Carlos Puigdemont. Ni el Brexit, con la marcha de todos los british al tiempo, hizo ni hará más daño al seno de la Unión que el dilema en el que la coloca el ex presidente catalán. Y, visto de esta forma (nos tememos que la única en la que es posible verlo), cualquier paso que se de por acercar posturas con Europa es una soberana pérdida de tiempo. Antes bien, deberíamos seguir los pasos dados por la pérfida Albión y romper cualquier cadena que nos ate a nuestros “socios comunitarios”. Y que se queden a Puigdemont, claro.

Con su sentencia, Alemania dice que en España hay presos políticos. Aceptemos que lo son. Aceptemos que sus ideas rupturistas han tratado de romper la piel de España, con independencia de si se han quemado dos coches patrulla o tres. Aceptemos que su intención de dividir la sociedad española y obligar a mirar para otro lado a más de la mitad de los catalanes es un crimen político. ¿Cuál es el problema en aceptar que Junqueras, Romeva, Forcadell, Turull y los Jordis son presos políticos? ¿Acaso no se puede ir a la cárcel por esto? ¿No mandaría a la cárcel el estado que gobierna la señora Merkel a quien quisiera dividir Alemania con un muro? Pues lo que dicen sus tribunales (por muy pueblerinos que sean) es que España no tiene permiso para tener presos políticos. Y lo dicen ellos porque son moralmente superiores a nosotros, más altos, más ricos, mucho más guapos y más fuertes. Y porque saben que ningún político de aquí osará levantar la voz.