Gobierno feminista mata a miles de indefensos ciudadanos yemeníes

Lo que no es memoria histórica en el Gobierno de Sánchez es feminismo, es pacifismo, es buenismo en estado puro. Tan es así que nos parece inadmisible que un Gobierno dispuesto a tomar en consideración la propuesta de Podemos de reconocer el Estado palestino, a acoger a cualquier inmigrante que recale en nuestras costas o en nuestros aeropuertos, a cualquier delincuente que nos envíe la señora Merkel desde Alemania, vaya a suministrar armas al Estado saudí para que aniquile al pueblo yemení. Son personas, niños, mujeres, civiles y ancianos, masacrados por los jeques del petróleo, capitalistas cuyo brazo armado, Boko Haram, Isis, comete atentados en todo el mundo y a los que decimos combatir camuflados en alianzas internacionales.

Dice Sánchez que el acuerdo firmado para el suministro de bombas inteligentes guiadas por laser (bombas made in USA), hay que cumplirlo porque, de no hacerlo, peligra el contrato de Navantia para suministrar cinco corbetas (mismo propósito de aniquilación de población yemení desde el mar). Dice Sánchez que el acuerdo es herencia del PP y que, en esta cuestión, él se lava las manos. Dice Sánchez que bla, bla, bla, que esto no es Franco ni quedar bien con cuatro guarras sin depilar.

Señor Sánchez: que la sangre de los niños de Yemen caiga sobre su conciencia.