Gente pobre no necesita criados

Así solía decirme mi abuela, cuando siendo un chaval me dejaba algo por hacer, cuando no echaba la ropa sucia a lavar, no recogía los platos del desayuno, o no hacía la cama; vaaaamos recoge, que la gente pobre no necesita criados. Era un dicho familiar, dicho que podían haberle también comentado a Oriol Junqueras cuando entró a prisión; desconocemos si actualmente las cosas han cambiado, pero desde luego los primeros días… le costó adaptarse.

La primera mañana en prisión el interno Junqueras, se levanta, y con ese hambre de tragaldabas, al que ni la reclusión le quita el apetito, se fue a realizar su desayuno, para empezar el día… con alegría.
Pero cuál sería su sorpresa cuando uno de los funcionarios, le dice: Sr. Junqueras, no puede desayunar, haga el favor de subir a su celda, porque tiene su cama sin hacer; sorprendido el republicano Junqueras, preguntó ¿Es que tengo que hacerme la cama? En ese momento bien podían haberle contestado como mi abuela… Sube Junqueritas, que la gente pobre no necesita criados; pero como seguramente el carcelero no conociera a mi abuela, lo que le dijo fue menos irónico, pero igualmente tajante: Esto no es un hotel Sr. Junqueras, aquí tiene usted que hacerse la cama a diario.
Después de esta desafortunada experiencia, y dado que quizás el desayuno no fuera tan frugal como en primera instancia Junqueras pretendiese, decidió hacer un poco de deporte para metabolizar la ingesta, y reducir en lo posible el número de calorías sobrante, por lo que siendo como es, aficionado al baloncesto, pidió una camiseta de basquet, para jugar un rato, a los funcionarios de prisiones.
Estos barajaron varias posibilidades, a saber: Buscar en Aliexpress ropa para osos… hacerle un agujero en medio a una de las sábanas usadas de la lavandería… o asaltar los almacenes de Kiabi, a la búsqueda de una 8xl. Pero de momento mientras arbitraban una solución, le dieron la mayor de las tallas existentes en el penal. Junqueras se colocó la camiseta, no sin desagrado, porque observó que por mucho que estirase la prenda, se le quedaba la pancita al aire, puesto que no le cubría ni el ombligo. Y es que los habituales de esos pagos no suelen usar ese tallaje, dado que necesitan cuerpos más estilizados para cometer sus fechorías, mientras que el osito Junqueras gasta talla de quarterback de la NFL. Esperamos que en breve, Instituciones Penitenciarias consiga mas tallaje, o haga una permuta con alguna prisión de Alabama, donde sin duda la guardarropía será más abundante, pero de momento deberá comprársela él, porque aunque no lo sepa el ex vicepresidente… en las prisiones españolas la gente pobre… no necesita criados.